De acuerdo con cifras preliminares, la Aduana Nacional registró una pérdida de Bs 311 millones hasta mayo de 2026. Los datos correspondientes a junio serán presentados una vez concluido el mes, con el objetivo de evaluar el impacto total generado por la paralización de carreteras en todo el país.
Los cierres viales interrumpen el despacho de mercancías en administraciones y recintos aduaneros, afectando gravemente la recaudación de tributos aduaneros, como el Impuesto al Valor Agregado (IVA), los Gravámenes Arancelarios y el Impuesto a los Consumos Específicos (ICE), recursos que financian al Tesoro General de la Nación (TGN).
Declaraciones
El total de las declaraciones de importación disminuyó en un 31%. Antes de los bloqueos se tramitaban, en promedio, 1.229 declaraciones por día; durante el periodo de conflictos la cifra cayó a 842 trámites diarios. Las aduanas interiores presentan la mayor reducción, con una caída del 51%, siendo además las que concentran la mayor proporción de operaciones. Las administraciones más afectadas son Aduana Interior La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.
En cuanto a los trámites de exportación, la afectación alcanza el 63%. Antes de los bloqueos se procesaban 141 declaraciones diarias, mientras que durante el conflicto la cifra se redujo a apenas 52 trámites por día.
Las aduanas de frontera atribuyen esta disminución a la reducción del 67% en la generación de declaraciones de exportación durante los 51 días de bloqueos registrados a escala nacional.
Transporte
La cantidad de medios de transporte que ingresan al país también disminuyó de forma considerable. Antes de los bloqueos ingresaban en promedio 951 camiones de importación por día; entre mayo y el 18 de junio de 2026 el promedio cayó a 556 unidades, lo que representa una reducción del 42% o 395 camiones menos por jornada.
La caída se concentra principalmente en las aduanas fronterizas del occidente del país, como Tambo Quemado, Pisiga y Desaguadero, que movilizan mercancías provenientes de ultramar, según un informe de la Aduana Nacional
Asimismo, los medios de transporte de salida registraron una disminución del 46%. Antes de los bloqueos en la Aduana se contabilizaban 967 camiones de exportación por día, mientras que durante el conflicto el promedio bajó a 527 unidades, con una reducción diaria de 440 camiones.
Las cifras más negativas corresponden a Tambo Quemado, con 200 camiones menos por día, y Desaguadero, donde la reducción alcanza las 188 unidades diarias.
Turismo
El ingreso y salida de vehículos turísticos también se vio afectado. Los registros disminuyeron en un 43%, pasando de un promedio de 542 vehículos por día antes de los bloqueos a 307 durante el periodo de conflictos, es decir, 235 registros menos por jornada, según el informe de la Aduana.
Por otra parte, los controles aduaneros en regiones del occidente fueron perjudicados por la disminución del valor de los comisos. Incluso, el Punto de Inspección Aduanero de Achica Arriba, ubicado en la carretera La Paz-Oruro, fue incendiado por bloqueadores. Estos hechos explican la reducción del 51% en los decomisos registrados durante este periodo.
Ante este contexto, la Aduana Nacional decidió suspender el cómputo de plazos para operaciones, regímenes y trámites aduaneros, con el fin de evitar perjuicios adicionales a los operadores de comercio exterior.
Paralización
Los bloqueos no solo generan pérdidas económicas millonarias, sino que también paralizan la cadena logística, provocan desabastecimiento de productos básicos, deterioro de mercancías perecederas y un severo daño a la credibilidad internacional de Bolivia. Además, incrementan significativamente los costos de importación.
La Cámara Regional de Despachantes de Aduana de La Paz alertó que la imposibilidad de devolver contenedores dentro de los plazos establecidos genera sobrecostos por sobreestadía, afectando a importadores, operadores de comercio exterior y al abastecimiento.
“Cada día de bloqueo representa mayores costos logísticos y comerciales para el país”, señala un comunicado de la institución.
A nivel macroeconómico y microeconómico, los efectos también son significativos. Los constantes retrasos ocasionan incumplimientos de contratos y entregas fuera de plazo, lo que lleva a compradores internacionales a buscar proveedores en otros mercados.
Sectores como el agropecuario, especialmente productores de carne, frutas y soya, enfrentan pérdidas totales cuando los productos perecederos se descomponen en camiones detenidos por los bloqueos.
Perjuicio
Además, los exportadores deben asumir multas por retrasos, gastos de almacenaje y, en muchos casos, costos adicionales.
Al reducirse las exportaciones, disminuye también el ingreso de divisas al país, afectando directamente las reservas internacionales. A ello se suma que la inestabilidad y la incertidumbre jurídica desincentivan la inversión privada y la creación de nuevas industrias, limitando la generación de empleo y el crecimiento económico.
Los bloqueos impiden parcialmente los operativos de lucha al contrabando
Los bloqueos de carreteras fomentan el contrabando al paralizar el comercio formal y dificultar la vigilancia estatal, principalmente en las zonas fronterizas del occidente del país.
Mientras los camiones de transporte legal quedan varados, algunas de las redes de comercio ilegal usan vías alternativas que se encuentran expeditas para introducir mercancías.
El cierre de carreteras afecta la lucha contra el contrabando principalmente al inmovilizar a las fuerzas de seguridad e interrumpir el control aduanero.
Se impide en parte el desplazamiento de los camiones de la Aduana Nacional y el patrullaje del Comando Estratégico Operacional (CEO) de las FFAA.
Las organizaciones criminales utilizan las vías de tránsito alternas, que quedan expeditas, para movilizar mercancía ilegal burlando los puntos de control, en muchas oportunidades con el apoyo de comunarios de algunas poblaciones fronterizas.
“La lucha contra el contrabando requiere una movilización logística previa de personal en diferentes puntos de las fronteras y cuando hay bloqueos la posibilidad de coordinación y movilización se complica”, explicó el viceministro de Lucha Contra el Contrabando, José Maurice Castro Pautrat.
La autoridad explicó que cuando ocurrió la muerte de un sargento, durante un operativo de lucha contra el contrabando, se quiso inicialmente trasladar su cuerpo a La Paz y luego transportarlo vía aérea a Santa Cruz para su sepelio, pero no se pudo lograr este objetivo por los bloqueos y se tuvo que retornar a Oruro y ver otras opciones.
Conflicto
“El tema climático impedía que una aeronave pueda despegar del aeropuerto de Oruro con el cuerpo del sargento y se intentó traerlo a La Paz, pero no se pudo por el cierre de la carretera. Esto refleja los problemas que se generan en algunos puntos”, ejemplificó la autoridad.
Además, explicó que, si esto sucede en las vías principales, en las vías alternas es exactamente igual o peor, y eso perjudica la realización de las labores de control de los grupos operativos, pero no las paraliza por completo. “Actualmente podemos decir que se tiene una afectación de un 66% del rendimiento normal en las labores de lucha contra el contrabando en el país, en comparación con la capacidad de decomisos que se tenía antes de los bloqueos”, explicó la autoridad.
Además, aclaró que pese a estos problemas no se detuvo la actividad de control, y que también hubo una afectación al flujo del contrabando.
“Nosotros también trabajamos en las áreas y pasos no permitidos, en estos sectores continuamos con los controles y se tuvo mucho éxito”, indicó Castro.
En donde hubo una reducción fue en lugares frecuentes como Guaqui, ahí no hubo mucho contrabando, por la disminución del tráfico vehicular y de personas. El viceministro aseguró que, si bien los resultados no son los mismos, por el efecto de los bloqueos, el trabajo de control e interdicción al contrabando no se detuvo y continuó a pesar de las dificultades originadas por los conflictos sociales.



















































































