Una investigación impulsada por la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), en colaboración con la Universidad de Lund, en Suecia, encontró que la quinua real cultivada entre los salares de Uyuni y Coipasa destaca por su alto contenido de fibra, minerales y un perfil nutricional único.
El estudio comparó muestras de quinua provenientes de Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Estados Unidos, España, India y China. Entre ellas, la quinua real boliviana mostró mayores niveles de fibra y minerales, como el hierro, además de una composición de ácidos grasos, considerada más favorable para la salud, y un perfil atractivo de aminoácidos esenciales.
Los resultados fueron publicados en la revista científica Science of Food, del grupo Nature, una de las plataformas internacionales más reconocidas para la difusión de investigaciones científicas.
El estudio y el artículo fueron desarrollados por el doctor Mauricio Peñarrieta, docente investigador del Instituto de Investigaciones Químicas de la UMSA; doctor Erick Loayza, investigador asociado de la UMSA; y el doctor Javier Linares, profesor asociado de la Universidad de Lund, según un boletín.
“Sí, la quinua real boliviana tiene un perfil nutricional muy interesante, sobre todo en minerales, fibra y ácidos grasos. Esta variedad boliviana presentó mayores niveles de estos componentes frente a las muestras comparadas de otros países”, informó Linares, investigador boliviano formado en la UMSA y actualmente parte de la Universidad de Lund.
Condiciones extremas
Para los investigadores, una de las claves de estas características podría estar en el lugar donde crece este cultivo. La quinua real se desarrolla en la zona intersalar, entre Uyuni y Coipasa, un entorno marcado por la altitud, la aridez, los suelos salinos y fuertes cambios de temperatura entre el día y la noche.
“Es un ecosistema muy peculiar. Todas estas condiciones extremas seguramente hacen que la quinua desarrolle mecanismos de adaptación y esos mecanismos están relacionados con los componentes nutricionales que tiene”, señaló Linares.
Durante años, productores y consumidores destacaron las cualidades de la quinua real boliviana; sin embargo, los investigadores resaltan que hacía falta evidencia científica que permitiera comparar sus características con las de variedades cultivadas en otras partes del mundo.
Para Peñarrieta, este trabajo permite dar soporte científico a un producto estratégico para el país y avanzar hacia una ciencia soberana.
“Cuando nosotros decimos que nuestros productos son buenos, necesitamos algo que valore científicamente eso, que le dé ese valor de ciencia soberana. La quinua real boliviana tiene un impacto porque tiene propiedades químicas diferentes a las otras y eso es lo que se ha demostrado en este trabajo”, sostuvo Peñarrieta.
Investigación
Además, detalló que el estudio fue posible gracias a un esfuerzo conjunto entre la academia, productores, exportadores, el Estado y la cooperación internacional, con Swiss Contact y la cooperación sueca.
“Este tipo de investigación permite que mañana, cuando hablemos de las propiedades de la quinua real, no sea una percepción subjetiva, sino un conocimiento con soporte científico. Ese es el concepto de construir ciencia soberana: demostrar que la academia responde a la sociedad a través de la investigación”, concluyó Peñarrieta.





















































































