Gestionar el agua por separado se vuelve insostenible para La Paz y El Alto. Ante la situación el analista José María Herbas propone un plan metropolitano urgente para unificar la administración del líquido elemento.
El documento «Propuesta Metropolitana del Agua para la Región Metropolitana de La Paz» traza un diagnóstico claro sobre el pasado y el presente del servicio. Al mismo tiempo plantea la creación de un nuevo operador: la Empresa Metropolitana de Agua y Saneamiento de La Paz (EMAS-LP).
“Para entender la urgencia de la propuesta, es indispensable examinar el comportamiento del sector hídrico en las últimas tres décadas. El panorama actual es el resultado de un péndulo ideológico y operativo que abarca tres periodos nítidamente diferenciados”, explicó Herbas.
Señala que el Modelo de Privatización Corporativa (1997-2006), en 1997, bajo el paradigma neoliberal de la época, el servicio fue concesionado por un plazo de 30 años a la firma transnacional Aguas del Illimani S.A. (AISA), filial del grupo francés Suez. Este modelo se caracterizó por una estricta disciplina técnico-financiera interna, pero implementó una lógica de exclusión territorial y económica hacia la periferia social.
Este esquema detonó un colapso social en enero de 2005. Lideradas por la Federación de Juntas Vecinales de El Alto (FEJUVE), movilizaciones masivas forzaron la salida de la transnacional y sentaron las bases para la reconversión del servicio.
TRANSICIÓN
Herbas menciona también la transición al enfoque público – social (2007-2019). “En 2007 nació la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS S.A.), desvinculando el acceso al recurso del margen de ganancia mercantil. Los hitos de este periodo revirtieron la lógica excluyente previa”.
Afirma que en esta etapa, una de las medidas fue la aplicación de la tarifa social congelada en Bs 1,78 por metro cúbico ( m³) para consumos mínimos hasta 15 m³. Esta medida benefició a más de 1,800.000 personas con 358.000 conexiones. Asimismo, los costos de conexión se redujeron a rangos accesibles (entre Bs 850 y 1.300) con plazos de pago de hasta 36 meses.
El analista también se refiere al periodo contemporáneo de intervención desde 2013 hasta el presente.
“Pese a los avances en cobertura, la estructura operativa de EPSAS ingresó en una fase crítica a partir de 2013 tras ser intervenida por la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento (AAPS). Lo que debió ser una medida transitoria se ha prolongado por más de una década, sembrando severas vulnerabilidades”, dice Herbas.
Identifica a la sucesión recurrente de interventores estatales como un factor que ha provocado una precarización en la planificación técnica de largo plazo, subordinando los criterios de eficiencia a la burocracia político – administrativa.
ADMINISTRACIÓN
Considera que la administración contemporánea adolece de una falta de ejecución de nuevas macro obras de almacenamiento, limitándose al mantenimiento reactivo frente al crecimiento demográfico periurbano.
Frente al diagnóstico expuesto, el documento técnico plantea una refundación estructural absoluta mediante la creación de la Empresa Metropolitana de Agua y Saneamiento de La Paz (EMAS-LP), bajo la tipología de Empresa Pública Metropolitana Intermunicipal.
Esta propuesta, señala Herbas, se divide en cuatro ejes fundamentales que buscan resolver de raíz el limbo institucional de EPSAS.
Uno de los planteamientos es la liquidación jurídica y saneamiento financiero absoluto. Asimismo, el cierre formal del régimen transitorio de intervención de la AAPS y liquidación de EPSAS.
También menciona la transferecnia definitva de activos y la absorción estatal de pasivos.
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“El agua en la región metropolitana de La Paz es un asunto prioritario de alta sensibilidad social y soberanía nacional. La creación de la Empresa Metropolitana de Agua y Saneamiento de La Paz se presenta no solo como una salida técnica al agotado modelo de la intervención transitoria. Sino, como la concreción institucional del mandato constitucional boliviano: garantizar de forma eficiente, equitativa y con proyección de futuro el acceso universal al agua como un derecho humano fundamental”, dijo Herbas.





















































































