El gobierno venezolano rechazó este sábado la posibilidad de que Colombia lidere la reconstrucción de las zonas de Venezuela afectadas por los terremotos, como propuso el presidente electo de ese país, el ultraderechista Abelardo de la Espriella.
A dos semanas del doble sismo que ha dejado más de 4.300 muertos, De la Espriella dijo el viernes que «la reconstrucción de Venezuela luego del terremoto tiene que hacerla Colombia» y señaló que sería una labor conjunta entre sus ingenieros militares y la empresa privada.
Pero este sábado el canciller venezolano, Yvan Gil, respondió en un comunicado en redes sociales que su gobierno ha «observado con extrañeza» estas afirmaciones.
«Corresponde exclusivamente al Estado venezolano la conducción, planificación y ejecución del proceso de recuperación, reconstrucción y desarrollo integral de las zonas afectadas» por los temblores, sostenidos.
De la Espriella, afín al mandatario estadounidense Donald Trump, replicó el sábado. «En ningún momento se planteó desconocer la soberanía de Venezuela ni sustituir las responsabilidades que corresponden a sus autoridades», expresó en un comunicado.
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Reconstrucción
Añadió que «la reconstrucción de las zonas afectadas es un desafío de enormes proporciones que puede beneficiar de la solidaridad internacional, de la experiencia técnica de los países vecinos y de la participación de sus sectores productivos (…) con pleno respeto por el derecho internacional».
De la Espriella, que asumirá la presidencia de Colombia el 7 de agosto, dijo el viernes que planteará su idea a Estados Unidos, que ejerce una fuerte presión sobre la presidenta interna, Delcy Rodríguez, en el cargo desde la captura de Nicolás Maduro en enero en una operación militar estadounidense.
De acuerdo con el último balance oficial, el doble sismo deja al menos 4.333 muertos y 16.740 heridos.
En La Guaira, estado vecino de Caracas y considerada la zona cero del desastre, los damnificados se han instalado en estadios, canchas, plazas e incluso aceras, donde voluntarios brindan atención médica y les donan alimentos.
El gobierno contabiliza 17.907 personas sin vivienda por los destrozos. Más de 800 edificaciones resultaron afectadas, de las cuales 190 sufrieron colapso en total.





















































































