El presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Eduardo Olivo, planteó la eliminación de los aranceles para la importación de vehículos y otros productos como una alternativa para renovar el parque automotor del país y descartó que la solución pase por una nueva legalización de los denominados vehículos indocumentados o «chutos».
Se refirió al tema tras la firma de un convenio interinstitucional entre la CNC y la Aduana Nacional, orientado a fortalecer los servicios en los recintos aduaneros y facilitar las operaciones de comercio exterior.
Olivo sostuvo que una reducción total de los aranceles permitiría incentivar la importación de vehículos nuevos, modernizar el parque automotor y generar un mercado más competitivo, en lugar de recurrir a procesos extraordinarios de nacionalización de motorizados que ingresaron al país de manera irregular.
«No deberíamos legalizar autos chutos; deberíamos bajar a cero el arancel para cambiar el parque automotor y tener una rotación de vehículos nuevos y no de vehículos usados», afirmó el representante empresarial.
Vea: El Gobierno reduce en 5% los aranceles de importación hasta 2027
Arancel
El dirigente explicó que la propuesta forma parte de un planteamiento más amplio impulsado por la Cámara Nacional de Comercio, el cual busca preparar al sector productivo y comercial para el ingreso pleno de Bolivia al Mercado Común del Sur (Mercosur).
Según Olivo, una vez que Bolivia consolide su adhesión plena al bloque regional, el intercambio comercial con los países miembros se realizará bajo un esquema de reducción o eliminación de aranceles, lo que incrementará la competencia para la industria nacional.
«En menos de un año vamos a ser miembros plenos del Mercosur y, cuando entremos, habrá arancel cero entre Bolivia y Brasil, así como con los demás países del bloque. Si para entonces nuestra industria no es lo suficientemente competitiva, puede verse seriamente afectada porque Brasil podría abastecer nuestro mercado con productos a precios más bajos», advirtió.
En ese contexto, el presidente de la CNC consideró que el país debe avanzar en una agenda de competitividad que incluya la reducción de costos de importación, mejoras en la logística, mayor eficiencia en los procesos aduaneros y políticas que permitan a las empresas nacionales adaptarse a las nuevas condiciones del comercio regional.
A criterio del sector empresarial, estas medidas contribuirían a dinamizar la economía, facilitar la renovación del parque automotor y preparar al aparato productivo para competir en igualdad de condiciones dentro del Mercosur, evitando distorsiones en el mercado y fortaleciendo el comercio formal.





















































































