En los últimos días surgió un conflicto entre Sociedad Boliviana de Autores y Compositores de Música (Sobodaycom) y los artistas bolivianos que reclaman el pago de sus regalías por la difusión de sus obras pese a que la entidad cobra por ese concepto.
Artistas como Luis Vega, Bonny Love, Wally Zeballos de PK2 y Alejandro Delius, vocalista de Quirquiña denunciaron públicamente que Sobodaycom no les paga regalías.
De acuerdo con su sitio web, Sobodaycom se define como una institución sin fines de lucro, amparada por la Ley 1322 y el Decreto Supremo 23907 “legalmente constituida y autorizada por la autoridad competente – SENAPI, para funcionar como Sociedad de Gestión Colectiva”.
“Somos una sociedad de gestión colectiva, sin fines de lucro, transparente y legalmente constituida, precautelando el Derecho Moral y Patrimonial de los autores y compositores de música. Recaudamos, administramos y distribuimos los derechos generados por la ejecución pública de obras musicales, tanto nacionales como extranjeras”, dice el sitio web de la entidad.
El conflicto surgió por la demanda de Sobodaycom para el pago por el uso de la música; sin embargo, los artistas dicen que a ellos no les llegan las regalías establecidas por ley.
Derechos de autos
De acuerdo con la Ley 1322 de Derechos de Autor, los ingresos por recaudación deben distribuirse en un 70% para los autores y compositores de las obras utilizadas, mientras que el 30% restante puede quedar retenido por la entidad administradora para gastos operativos.
Según la agencia ABI, el sistema de cobro por difusión de música que realiza Sobodaycom contempla tarifas diferenciadas según el tipo de actividad, el tamaño del establecimiento y la forma de uso de la música, generando una recaudación que, según datos institucionales, alcanzó los Bs 7.168.658,13 en el ámbito nacional e internacional en su última gestión.
El reporte explica que las tarifas se establecen en función de la Unidad de Derecho de Autor (UDA), cuyo valor referencial es de Bs 110. El reglamento clasifica los cobros según la actividad económica, la superficie del local y el tipo de utilización musical.
Por ejemplo, la reproducción musical con amplificación tiene un costo de 6 UDA (Bs 660). Si el evento incluye intérpretes o grupos nacionales, el monto asciende a 7 UDA (Bs 770), mientras que la contratación de artistas extranjeros o espectáculos mixtos puede llegar hasta 30 UDA (Bs 3.300) por jornada.
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Tarifas
Además, las discotecas, karaokes, pubs y peñas pagan entre 3 y 44 UDA mensuales, dependiendo del tamaño del local y los días de funcionamiento. En su rango más alto, el pago puede alcanzar Bs 4.840.
También pagan los restaurantes, cafés y pizzerías cancelan entre 4 y 10 UDA mensuales. Los gimnasios, spas, centros deportivos y hasta la música ambiental debe ser pagada.
En ese marco, el asesor legal de Sobodaycom, Charly Alborta, aseguró en entrevistas con distintos medios que la institución actúa dentro del marco legal vigente y que los reportes de recaudación y distribución son públicos.
Empero, artistas como el cantante Wally Zeballos señaló la existencia de observaciones técnicas en informes de intervención estatal desde 2024, que habrían advertido sobre el manejo de los gastos administrativos. Según dijo, estos habrían superado los límites establecidos, afectando la distribución de recursos a los autores.
La tensión regulatoria subió tras la vigencia del reglamento de la Ley Municipal Autonómica 281/2022 “Matilde Casazola” en el municipio de Sucre, norma que exige a organizadores de eventos lucrativos, sonidistas y DJs tramitar autorizaciones previas ante Sobodaycom adjuntando listas detalladas del repertorio a reproducir.
Luis Vega señaló que la entidad le cobró por la utilización de sus propias composiciones en un evento privado. “Me cobraron por poner mis propias canciones”, afirmó el artista.
Agregó que, tras solicitar información sobre la distribución de sus regalías, recibió una respuesta institucional negativa. “Cuando pedí un desglose formal de mis regalías, me respondieron con una carta en la que se me negaba el pago y se me advertía que podría ser demandado si continuaba realizando reclamos en redes sociales”, sostuvo Vega.
Auditoría
Asimismo, Alejandro Delius, vocalista de Quirquiña, afirmó que no ha recibido regalías por sus composiciones en más de dos décadas.
Elmer Hermosa, integrante de Los Kjarkas, reveló también en una entrevista con POV de Unitel, que no habían recibido ni un solo boliviano por concepto de las regalías que Sobodaycom recauda a su nombre.
Tras las denuncias públicas, el Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (Senapi) informó que, en su calidad de ente rector y fiscalizador del Sistema de Derechos de Autor en Bolivia, inició “dos procesos de auditoría” a Sobodaycom.
La institución pidió a los autores, artistas, compositores y herederos que consideren que sus derechos fueron afectados, presentar sus denuncias de manera formal a través de los canales oficiales.





















































































