El sector hotelero es uno de los más afectados por los 53 días de bloqueos. Las pérdidas alcanzan los Bs 2.600 millones y advierten que estas pueden llegar a Bs 6.000 millones si continúan las cancelaciones de reservas al cierre de la gestión.
Durante siete semanas, los bloqueos paralizaron gran parte de la actividad turística del país. Los cortes de rutas provocaron la suspensión de viajes, la cancelación de reservas nacionales e internacionales y la interrupción de circuitos turísticos en plena temporada de planificación para el segundo semestre, periodo en el que tradicionalmente se registra el mayor flujo de visitantes.
La presidenta de la Cámara Hotelera de La Paz, Yolanda Cisneros, explicó que el impacto económico no se limita a los hoteles, sino que alcanza a toda la cadena turística. “Estamos hablando de una afectación promedio de casi Bs 90 millones por día y, considerando las cancelaciones hasta fin de año, podrían alcanzar los 6.000 millones”, señaló.
Según la dirigente, las consecuencias se reflejan en el empleo y continuidad de las empresas. Indicó que varias agencias de viajes dejaron de operar, muchos guías turísticos perdieron contratos y varios establecimientos enfrentan dificultades para cubrir costos.
“Necesitamos medidas paliativas. Las acciones anunciadas por el Gobierno son importantes, pero son de mediano y largo plazo. El sector requiere alivio tributario, facilidades en el pago de aportes sociales y créditos preferenciales para evitar el cierre de empresas”, sostuvo.
Movimiento
Con base en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2025 ingresaron 1.661.698 visitantes a establecimientos de hospedaje del país (hoteles, residenciales/hostales y alojamientos).
De esa cantidad, el 78,8% (1.308.863) representa a visitantes nacionales y el 21,2% (352.835).
De acuerdo con la evolución de los datos, en el 2021 se registró un movimiento de 854.257 personas, una cifra menor a la registrada antes de la pandemia, cuando en 2019 se alcanzaron 2.101.536 visitantes.
A partir de 2022 se observa un incremento continuo en el número de visitantes. Ese año se registraron 1.286.193 personas; en 2023 la cifra aumentó a 1.546.507; en 2024 llegó a 1.630.536; y en 2025 alcanzó 1.661.698 visitantes.
Los datos muestran una recuperación gradual y sostenida de la actividad turística, hasta superar los niveles registrados antes de la pandemia de COVID-19.
El levantamiento de los bloqueos devolvió cierto optimismo al sector, aunque los empresarios consideran que la recuperación dependerá de que el país mantenga estabilidad social durante los próximos meses.
Bloqueos
El presidente de la Cámara Boliviana de Turismo (Cabotur), Luis Ampuero, explicó que el conflicto coincidió con el periodo en que los operadores internacionales concretan las reservas para la gestión 2026, por lo que sus efectos se extenderán más allá de este año.
“Ahorita estamos en un momento de esperanza porque terminó el bloqueo, pero estamos entrando a un proceso de reconstrucción del sector. La incertidumbre continúa porque esta era la época en la que se cerraban las reservas para 2026 y prácticamente ese mercado se ha perdido”, afirmó.
Señaló que el turismo nacional comenzó a reactivarse con el inicio de las vacaciones escolares de invierno, aunque reconoció que la crisis económica reducirá la capacidad de gasto de muchas familias.
“Está comenzando a fluir el turista nacional, pero las familias también han sido golpeadas económicamente y pensarán primero en otras necesidades antes que en viajar. No es el mejor panorama, pero esperamos reconstruirnos poco a poco”, indicó.
El representante del sector advirtió que la recuperación dependerá de que cesen definitivamente los bloqueos. “Si logramos eliminar este problema, podremos recuperarnos en unos meses o años. Pero si continúa la incertidumbre y existe el riesgo permanente de nuevos bloqueos, será muy difícil rearmar el turismo boliviano”, afirmó.
Los empresarios recuerdan que el turismo todavía no había logrado recuperarse completamente de la crisis provocada por la pandemia del COVID-19.
Locales
De acuerdo con Ampuero, durante los últimos años el turismo interno fue el principal sostén de la actividad, mientras el ingreso de visitantes extranjeros permanecía por debajo de los niveles registrados antes de 2020.
“Después de la pandemia el turismo prácticamente desapareció. Poco a poco comenzamos a recuperarnos, pero en seis años todavía no alcanzamos las cifras de 2019. El turismo internacional sigue siendo muy importante, pero quien realmente sostuvo al sector fue el turismo interno”, explicó.
Las cifras del INE reflejan esa recuperación gradual. Entre 2013 y 2019 los establecimientos de hospedaje recibían más de dos millones de visitantes al año. En 2020 esa cifra cayó a 630.919 ingresos y posteriormente comenzó una recuperación paulatina, alcanzando 1.661.698 visitantes en 2025, según datos preliminares.
La oferta hotelera también sufrió una reducción. En 2019 Bolivia contaba con 1.489 establecimientos de hospedaje; un año después el número cayó a 1.229. Aunque en 2025 la cifra volvió a subir hasta 1.477 establecimientos, el sector considera que la recuperación aún es frágil.
Hospedaje
Esto se vio reflejado en la categoría de hoteles (2021 a 2025), los hoteles de cinco estrellas pasaron de 27 establecimientos en 2021 a 37 en 2025, mientras que los de cuatro estrellas aumentaron de 42 a 56.
Los hoteles de tres estrellas crecieron de 90 a 119 establecimientos, constituyéndose en una de las categorías con mayor expansión. Asimismo, los hoteles de dos estrellas aumentaron de 52 a 72, y los de una estrella pasaron de 55 a 64 establecimientos.
En el segmento de residenciales y hostales también se observa una tendencia positiva. Los establecimientos de tres estrellas aumentaron de 113 a 129, los de dos estrellas pasaron de 116 a 127, mientras que los de una estrella crecieron de 126 a 140 establecimientos durante el periodo analizado.
Respecto a los alojamientos, la categoría A registró un incremento de 220 establecimientos en 2021 a 267 en 2025. La categoría B se mantuvo como la más numerosa, pasando de 373 establecimientos a 398, con una ligera disminución respecto a 2023, cuando alcanzó los 400 establecimientos.
Actividad
Según datos del Viceministerio de Turismo, durante 2024 la actividad turística aportó el 3,08% del Producto Interno Bruto (PIB), equivalente a aproximadamente $us 1.445 millones, consolidándose como uno de los sectores con mayor capacidad para generar divisas y empleo.
Precisamente por esa importancia económica, las cámaras empresariales consideran indispensable la adopción de medidas extraordinarias para evitar que la actual crisis tenga efectos permanentes.
Además de declarar una emergencia para el sector durante al menos doce meses, las organizaciones solicitaron un fondo especial de financiamiento, reprogramación de obligaciones tributarias y laborales, mayor disponibilidad de divisas para operaciones internacionales y acciones para recuperar la imagen de Bolivia como destino turístico.
Cisneros advirtió que el deterioro de la imagen del país en el exterior también tendrá efectos en la llegada de visitantes internacionales durante 2027.





















































































