La Jisk’a Alasita o Pequeña Alasita se instaló en San Miguel, en la zona Sur de La Paz, con la participación de artesanos que vendieron miniaturas de billetes, maletas, casas, muebles, víveres y vehículos.
Artesanías tejidas, alcancías de yeso y madera, ropa para muñecos y pequeñas figuras con trajes típicos del folclore boliviano también fueron parte de la oferta. La actividad integra las actividades por las fiestas julias.
La gastronomía tradicional de la Alasita tuvo un lugar especial, con quioscos atendidos por niños que ofrecían versiones «mini» de platos como los anticuchos y llajua de maní. También hubo refrescos de frutas hervidas, gelatina, pasteles y api.
La Jisk’a Alasita se realizó para mostrar la creatividad de los artesanos, con motivo del próximo aniversario 217 de la gesta libertaria de La Paz explicó a EFE el presidente de la Asociación de Artesanos de Alasitas y Navidad de la Zona Sur, Wálter Tórrez.
«Aquí está hecho todo a mano (…) Nosotros plasmamos en nuestra obra la abundancia mediante la miniatura», destacó Tórrez.
Entre mayo y junio, La Paz fue cercada con bloqueos de carreteras realizados por sectores campesinos, sindicatos obreros y grupos afines al exmandatario Evo Morales que exigieron la renuncia del presidente del país, Rodrigo Paz, una protesta que se extendió a otras regiones.
Las siete semanas de conflicto, que acabaron con la declaración del estado de excepción el 20 de junio, ocasionaron desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal, y dejaron al menos 25 fallecidos, además de pérdidas económicas por más de 3.000 millones de dólares.
Con la feria de este fin de semana, se busca «motivar» a la población de La Paz mediante la tradición de las artesanías en miniatura porque «transmiten la abundancia», explicó Tórrez.
«Lo que queremos transmitir es la abundancia, puesto que tuvimos crisis, tuvimos mucho sufrimiento y tantas cosas que nos ha pasado», sostuvo.
El alcalde de La Paz César Dockweiler, quien inauguró la pequeña feria, dijo a EFE que los más de 50 días de conflicto han «empobrecido» a La Paz, por lo que ahora se busca trabajar junto a la población para la «reactivación económica, que es tan necesaria», y que la ciudad recupere su competitividad.
«Durante la fiesta de la Alasita deseamos prosperidad, bendiciones y creo que tiene también ese significado. Al abrir la ‘Jisk’a Alasita’ aquí en la zona Sur, permite también decir a todos (que) estamos en ese proceso de reactivación económica», agregó.





















































































