Los gobierno se Bolivia y Brasil avanzan en una nueva etapa de cooperación energética con la apertura de mesas técnicas destinadas a evaluar una mayor participación de Petrobras en el sector hidrocarburífero nacional, en el marco de la agenda bilateral que impulsan los presidentes Rodrigo Paz Pereira y Luiz Inácio Lula da Silva.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, participó en una reunión de alto nivel con la presidenta de Petrobras, Magda Chambriard, en Río de Janeiro, junto al ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco; el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza; y el presidente de YPFB, Sebastián Daroca.
Durante el encuentro se acordó establecer equipos técnicos de trabajo para avanzar en las negociaciones. Asimismo, analizar nuevas oportunidades de inversión, exploración y desarrollo dentro de la cadena hidrocarburífera boliviana.
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Cooperación energética
El ministro Marcelo Blanco destacó el resultado de la reunión y afirmó que el acercamiento con Petrobras representa un paso estratégico para fortalecer el sector energético del país.
“¡Petrobras vuelve a Bolivia! La visión del presidente Rodrigo Paz Pereira se consolida con este logro histórico. Gracias a su gestión estratégica, nos reunimos con Magda Chambriard para abrir mesas técnicas y una agenda abierta que impulse el desarrollo de nuestra patria”, señaló la autoridad.
El acercamiento con la petrolera brasileña ocurre en un contexto en el que Bolivia busca reactivar la inversión en hidrocarburos. También incrementar la producción nacional de gas y fortalecer la seguridad energética, luego de una etapa marcada por la declinación de los campos tradicionales y una mayor dependencia de importaciones de combustibles.
Dato
Desde el Gobierno señalaron que la cooperación con Brasil apunta a generar nuevas oportunidades para el sector. Así como atraer capitales y consolidar acuerdos que permitan aprovechar el potencial energético del país.
Las relaciones entre Bolivia y Petrobras nunca terminaron de forma definitiva. Aunque pasaron por periodos de altísima tensión y una etapa de reducción progresiva de operaciones (desinversión). Tras una larga crisis en su relación comercial, la alianza se ha reactivado completamente en 2026 mediante nuevos acuerdos de inversión.
El punto de quiebre más severo ocurrió el 1 de mayo de 2006, cuando el entonces presidente Evo Morales decretó la nacionalización de los hidrocarburos.



















































































