Líbano exige que Israel se retire de dos «zonas piloto» en el sur del país antes de participar en una nueva ronda de negociaciones prevista en Roma, indicó este miércoles a la AFP una fuente diplomática al corriente de las conversaciones.
Italia e Israel anunciaron que estas negociaciones se celebrarían los días 15 y 16 de julio en Roma, pero las autoridades libanesas no confirmaron por el momento su participación.
Israel y Líbano alcanzaron un acuerdo marco tras cinco rondas de negociaciones en Washington el 26 de junio, que prevé que el ejército libanés comience a desplegarse en «zonas piloto» de las que Israel se retiraría en el sur del país, condicionado al desarme de Hezbolá.
El movimiento proiraní se opone a estas negociaciones, las primeras en décadas entre ambos países, que siguen técnicamente en estado de guerra.
«Líbano establece como condición la retirada de Israel de dos zonas piloto para participar en las negociaciones», afirmó la fuente diplomática, que pidió mantener el anonimato.
Según esta fuente, el Departamento de Estado estadounidense informó a ambas delegaciones que «la conclusión del acuerdo marco marca el final de una etapa (…) y no puede acoger las negociaciones de forma permanente».
Explicó que se esperan negociaciones «cruciales» y que los negociadores necesitarán consultar con sus respectivos gobiernos, algo que no sería «posible» en Washington debido a la distancia con Israel y Líbano.
Negociaciones
La fuente añadió que Israel aceptó celebrar las negociaciones en Roma con la intención de «reducir la presión ejercida directamente» sobre la parte israelí durante las conversaciones anteriores por parte del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio.
La parte libanesa recibió garantías de sus interlocutores en Washington de que mantendrían en Roma «el mismo nivel de compromiso y la misma línea de actuación en la gestión de las negociaciones», según la fuente diplomática.
Hezbolá arrastró al Líbano a la guerra regional el 2 de marzo en apoyo a Irán, afirmando actuar en represalia por la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei, fallecido en ataques estadounidenses e israelíes el 28 de febrero.
El líder del grupo proiraní Hezbolá, Naim Qasem, reiteró el miércoles el rechazo al acuerdo marco, al que considera que «sirve enteramente a los intereses de Israel».
«Ni una sola cláusula del acuerdo pasará», declaró en un discurso durante las conmemoraciones por el entierro del líder supremo iraní Alí Jámenei, muerto en el primer día de la guerra.
Israel respondió con una amplia campaña de bombardeos y una ofensiva terrestre, al tiempo que multiplicó los llamamientos a evacuar amplias zonas del sur del Líbano.
Las operaciones israelíes causaron cerca de 4.300 muertos, según Beirut.




















































































