El Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) participó en la Plenaria Sectorial de Alimentos «Ruta hacia la Calidad», un encuentro técnico que organiza el Instituto Boliviano de Normalización y Calidad (Ibnorca) que reunió a representantes del sector público, empresas, organismos técnicos y la academia para analizar estrategias orientadas a mejorar la competitividad de la industria alimentaria boliviana.
El evento tuvo como eje central el fortalecimiento de la calidad, la inocuidad y la sostenibilidad de la producción de alimentos, factores considerados clave para ampliar el acceso de los productos bolivianos a los mercados nacionales e internacionales.
Durante la jornada se instalaron mesas técnicas de trabajo para identificar los principales desafíos de la cadena alimentaria, intercambiar experiencias y promover una mayor coordinación entre las instituciones públicas y el sector privado en torno a la adopción de estándares internacionales.
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Industria alimentaria
Uno de los principales temas abordados fue la inocuidad alimentaria como elemento estratégico para incrementar la competitividad del sector. En ese marco, se presentó la actualización de la serie de normas NB/ISO 22002, que establece programas de prerrequisitos para garantizar la seguridad en la producción y procesamiento de alimentos.
Los participantes también compartieron experiencias sobre buenas prácticas de gestión, con el objetivo de fortalecer una cultura de calidad y mejora continua en la industria alimentaria.
Desde una perspectiva económica, la adopción de estándares internacionales de inocuidad y calidad permite a las empresas mejorar su productividad, reducir riesgos sanitarios y acceder a mercados con mayores exigencias regulatorias, contribuyendo a fortalecer las exportaciones del sector agroalimentario.
El director ejecutivo del Senasag, Ronny Salvatierra Heredia, reafirmó el compromiso de la institución de trabajar de manera coordinada con entidades públicas y privadas. El objetivo –según Salvatierra– apunta consolidar sistemas de control sanitario más eficientes y promover la producción de alimentos seguros y de calidad.
La entidad destacó que la articulación entre el Estado, el sector empresarial y los organismos de normalización constituye un componente fundamental para elevar la competitividad de la industria alimentaria. Del mismo modo, contribuir al desarrollo sostenible del sector.





















































































