El retraso en el pago de salarios al personal de salud expuso un problema estructural del sistema sanitario boliviano. El presidente del Colegio Médico de La Paz, Luis Larrea, afirmó que la fragmentación de responsabilidades entre el Gobierno central, las gobernaciones y los municipios provoca demoras administrativas, falta de coordinación y deficiencias en la atención a los pacientes.
La declaración surge luego de que el Colegio Médico de Bolivia anunciara un paro nacional por el incumplimiento en el pago de los salarios de junio. La medida fue suspendida en La Paz, debido a que el personal médico de ese departamento recibió sus haberes el 3 de julio, a diferencia de otras regiones del país.
Luis Larrea
Larrea explicó que existe un acuerdo para que los salarios sean cancelados hasta el día 10 de cada mes. Si ello no ocurre, el sector activa medidas de presión que limitan la atención únicamente a los servicios de emergencia.
«Desde anteriores gobiernos ya se ha hecho un convenio que las autoridades deben cancelar al sector salud hasta máximo el 10 de cada mes. Pasado el 10 se activan automáticamente las medidas de presión», señaló en entrevista con Piedra, Papel y Tinta, de La Razón.
Salud
Según el dirigente, el Ministerio de Salud atribuyó el retraso a observaciones en las planillas salariales de varios departamentos, relacionadas con presuntas dobles percepciones y errores administrativos que impidieron el desembolso oportuno de los recursos.
No obstante, Larrea sostuvo que el problema trasciende el pago de salarios y refleja el deterioro del sistema sanitario.
«No se puede curar un enfermo en un día o en ocho meses. Son 20 años de destrozo de todo el sistema de salud», afirmó.
Colegio médico
El presidente del Colegio Médico explicó que el actual modelo distribuye funciones entre distintas instancias del Estado. Mientras el Ministerio de Salud administra parte de los recursos humanos y establece las normas, las gobernaciones administran los hospitales de tercer nivel y los municipios se encargan de los establecimientos de primer y segundo nivel. A ello se suman diferentes responsabilidades sobre infraestructura, equipamiento, medicamentos e insumos.
Para Larrea, esa estructura genera vacíos de responsabilidad cuando faltan medicamentos o equipamiento.
«Esta parcelación que ha habido ha sido lo peor que le ha podido pasar al sector salud… hay que reformar el sistema de salud», remarcó.
Mesas
El dirigente reveló además que el Colegio Médico participó en mesas técnicas durante los primeros meses de la gestión gubernamental para analizar una reforma sanitaria, aunque aseguró que posteriormente dejó de ser convocado. Añadió que existe información sobre la posible sustitución del Sistema Único de Salud (SUS) por un Sistema Integral de Salud (SIS), pero indicó que el sector médico aún desconoce el alcance de esa propuesta.
Larrea afirmó que el Colegio Médico está dispuesto a participar en una reforma, siempre que fortalezca la rectoría del Estado y garantice una coordinación efectiva entre todas las instituciones involucradas.
«Esperemos que no solamente sea el cambio de nombre, sino que venga con una transformación», concluyó.





















































































