La Cámara Boliviana de Desarrolladores Inmobiliarios (CBDI) afirmó que Bolivia continúa registrando un elevado déficit habitacional debido a que los mecanismos de financiamiento para la compra de vivienda no han logrado incluir a una gran parte de la población que obtiene sus ingresos en la economía informal.
Según la entidad, durante más de una década los créditos de Vivienda de Interés Social (VIS) beneficiaron principalmente a trabajadores asalariados y profesionales con ingresos provenientes del sector formal, mientras que miles de familias con capacidad de pago, pero sin ingresos formalmente registrados, quedaron excluidas del sistema financiero.
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Déficit habitacional
Como consecuencia, la CBDI sostiene que cerca de 2 millones de hogares aún enfrentan un déficit habitacional, una cifra que refleja la persistencia de las dificultades para acceder a una vivienda propia y el limitado alcance de las políticas públicas implementadas hasta ahora.
En ese contexto, la cámara planteó la necesidad de impulsar una nueva Política Nacional de Vivienda Digna, orientada a ampliar el acceso al financiamiento mediante instrumentos más inclusivos que permitan incorporar a trabajadores independientes, emprendedores y otros sectores vinculados a la economía informal.
Desde una perspectiva económica, la CBDI considera que ampliar el acceso al crédito habitacional no solo contribuiría a reducir el déficit de vivienda, sino que también dinamizaría la actividad de la construcción, uno de los sectores con mayor efecto multiplicador sobre el empleo y la demanda de insumos.
La entidad remarcó que el acceso a una vivienda digna debe convertirse en una oportunidad para todas las familias bolivianas, independientemente del origen de sus ingresos, mediante un sistema de financiamiento que responda a la realidad del mercado laboral del país.





















































































