A un día de la entrada en vigencia del Estado de Excepción decretado por el presidente Rodrigo Paz, los puntos de bloqueo en el país se redujeron a 28, según el mapa de transitabilidad de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), revisado cerca de las 08:00 de este domingo.
De acuerdo con el reporte, Cochabamba concentra 12 puntos de bloqueo, La Paz otros 12, Oruro registra tres y Santa Cruz mantiene uno en el sector de Cerro Grande, sobre la carretera que conecta con Beni.
La medida excepcional entró en vigor la madrugada del sábado y este domingo comenzó a aplicarse plenamente tras su aprobación en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Desde entonces, efectivos militares y policiales ejecutan operativos para despejar las carreteras que permanecían bloqueadas desde hace 51 días.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, destacó el sábado que los puntos de bloqueo se redujeron en al menos un 60% respecto a los momentos más críticos del conflicto, cuando se llegó a registrar cerca de un centenar de cortes de ruta en todo el país.
Lea más: Túpac Katari declara cuarto intermedio y repliega sus movilizaciones
“Siguiendo el mandato del Presidente y con el compromiso de devolver la tranquilidad a las familias bolivianas, avanzaremos unidos hasta recuperar la normalidad en todo el territorio nacional”, afirmó la autoridad a través de sus redes sociales.
Durante la jornada del sábado ya se evidenció una disminución progresiva de los bloqueos. Mientras la mañana comenzó con alrededor de 40 puntos de conflicto, a media tarde la cifra había descendido a 35.
Las autoridades señalaron que los operativos se desarrollaron sin resistencia de los movilizados y estuvieron enfocados en retirar piedras, tierra y otros obstáculos instalados en las carreteras.
Los bloqueos provocaron durante 51 días dificultades en el abastecimiento de combustibles, alimentos y medicamentos, además de afectar el transporte de mercancías y la actividad económica en distintas regiones. Las ciudades de La Paz y El Alto fueron algunas de las más perjudicadas por la escasez de productos esenciales.
El Gobierno sostiene que gran parte de las demandas sociales fueron atendidas mediante procesos de diálogo y acuerdos con distintos sectores, por lo que considera que los bloqueos que persistían respondían principalmente a motivaciones de carácter político.


















































































