Centenares de vehículos de alto tonelaje y cisternas retomaron este domingo su recorrido hacia la ciudad de La Paz, luego de permanecer retenidos durante semanas por los bloqueos instalados en distintos puntos de la carretera La Paz–Oruro.
El avance del transporte pesado es resultado de los operativos de desbloqueo y de las tareas de limpieza ejecutadas por efectivos militares y policiales, que trabajan de manera coordinada para retirar piedras, escombros y otros obstáculos acumulados durante más de 50 días de conflicto.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, supervisó las labores junto al comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, general Víctor Hugo Balderrama Quezada, y miembros del Alto Mando Militar, quienes recorrieron la ruta verificando las condiciones de transitabilidad y seguridad.
“Será un proceso que tomará varias horas, pero lo más importante es que Bolivia ya empezó a volver a la normalidad”, afirmó la autoridad durante la inspección.
Lea más: Llegan 60 cisternas con combustible desde Desaguadero; más de 500 están en camino
Justiniano relató que durante el recorrido conversó con transportistas que permanecieron entre 45 y 50 días detenidos en las carreteras, imposibilitados de trabajar, trasladar mercancías o generar ingresos para sus familias.
“Esta no es la victoria de una autoridad ni de un Gobierno. Es la victoria de la gente, de quienes aguantaron, de quienes esperaron y de quienes quieren volver a trabajar, abastecerse, circular y vivir en paz”, expresó.
De acuerdo con reportes preliminares, la caravana de vehículos ya se encuentra en las proximidades de Patacamaya, a 101 kilómetros de la ciudad de La Paz, consolidando la recuperación progresiva de una de las rutas estratégicas más importantes del país.
Las autoridades informaron que los trabajos de despeje continuarán durante las próximas horas con el objetivo de restablecer plenamente la circulación vehicular y garantizar el abastecimiento de combustibles, alimentos y otros productos esenciales para la sede de gobierno.
Mientras tanto, maquinaria pesada permanece desplegada en diferentes sectores de la vía para acelerar la rehabilitación de la carretera y asegurar el tránsito seguro de los convoyes que se dirigen hacia el occidente del país.




















































































