Cindy Saraí V., quien siendo menos de edad tuvo una hija con el expresidente Evo Morales, solicitó al Ministerio Público que retire la acusación formal presentada contra el exmandantario por el presunto delito de trata de personas. En un memorial para el fiscal departamental de Tarija, afirmó que no es víctima de ningún hecho delictivo y afirmó que el proceso responde a intereses políticos.
En su solicitud, pidió que la comisión de fiscales retire la acusación radicada ante el Tribunal de Sentencia Penal Primero de Tarija. Argumentó que la continuidad del caso carece de fundamento porque no existe delito ni persona afectada que justifique la persecución penal.
Saraí también afirmó que la investigación dejó de buscar el esclarecimiento de los hechos y pasó a utilizar su nombre con fines políticos. De ese modo, señaló que la «verdad material» ya fue expuesta y cuestionó que el proceso continúe pese a que no existen elementos que respalden la acusación.
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“Reitero lo mencionado en anteriores escritos, en sentido que mi persona no requiere, ni necesito ni autorizo la defensa de institución o persona alguna que pretenda hacerse violentamente de legitimación activa para seguir usurpando mis derechos”, afirmó.
El caso se originó por una investigación que acusa a Morales de haber mantenido una relación con Saraí en 2015, cuando ella tenía 15 años. Un año después nació una niña que, de acuerdo con un certificado de nacimiento emitido en Yacuiba, tendría como padre al exmandatario.
A raíz de ese proceso, Morales fue declarado en rebeldía y permanece en el trópico de Cochabamba desde noviembre de 2024 para evitar su aprehensión.
Saraí, junto con su hija y su madre, obtuvo la condición de refugiada en Argentina en agosto de 2025.





















































































