El expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé afirmó este martes que Chile tiene la obligación de garantizar el libre tránsito de la carga boliviana hacia los puertos del Pacífico, luego de la reducción del horario de atención en el complejo fronterizo de Pisiga-Colchane, medida que provocó reclamos del transporte pesado por sus efectos sobre el comercio exterior.
A través de sus redes sociales, el exmandatario recordó que el Tratado de 1904 y la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar establecen compromisos para facilitar el tránsito de mercancías y personas, además de evitar demoras innecesarias en frontera.
«Chile está obligada por el Tratado de 1904, complementado en 1937, a garantizar a Bolivia el ‘más libre y amplio’ tránsito de carga comercial y de personas a los puertos del Pacífico», escribió Rodríguez Veltzé.
El artículo 6 del Tratado de Paz y Amistad de 1904 establece que “la República de Chile reconoce en favor de la de Bolivia y a perpetuidad, el más amplio y libre derecho de tránsito comercial por su territorio y puertos del Pacífico. Ambos Gobiernos acordarán, en actos especiales, la reglamentación conveniente para asegurar, sin perjuicios para sus respectivos intereses fiscales, el propósito arriba expresado”.
Asimismo, señaló que la normativa internacional obliga a los Estados de tránsito a actuar de forma coordinada para reducir las demoras.
También puede interesarle. Abogado: Mamani permanece en la clandestinidad por los bloqueos
«La Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar prevé que los Estados de tránsito deben evitar retrasos innecesarios y cooperar para eliminarlos con prontitud», agregó.
El lunes, transportistas denunciaron que las autoridades chilenas redujeron, desde el 2 de julio, el horario de atención en el paso fronterizo de Pisiga-Colchane de 24 a 12 horas. Según la Cámara Departamental de Transporte de La Paz (Cadetran), la medida redujo el paso diario de camiones de entre 180 y 200 a cerca de 80 unidades.
El sector advirtió que la restricción obliga a los conductores a esperar entre cuatro y cinco días para cruzar la frontera, incrementa los costos logísticos y encarece los fletes, además de afectar el comercio exterior boliviano. Transportistas y especialistas también sostienen que la decisión contradice los compromisos asumidos por Chile respecto al libre tránsito de la carga boliviana.





















































































