El anuncio de la diputada Andrea Ballivián sobre un alejamiento de la bancada de Unidad del gobierno del presidente Rodrigo Paz podría modificar el equilibrio de fuerzas en la Asamblea Legislativa. De confirmarse la decisión, el Ejecutivo dejará de contar con el respaldo de la tercera fuerza política del Parlamento y enfrentará un escenario más complejo para impulsar sus proyectos de ley.
Ballivián afirmó este jueves que la bancada decidió tomar distancia del Gobierno debido a diferencias con la conducción del Ejecutivo.
«Como bancada de Unidad hemos decidido alejarnos del Gobierno de Paz. No saben escuchar, es una gestión muy lenta», dijo la legisladora.
Esa decisión provocaría un giro en la relación entre ambas fuerzas políticas. Antes de la segunda vuelta de las elecciones generales de 2025, el líder de Unidad, Samuel Doria Medina, respaldó la candidatura de Rodrigo Paz, apoyo que contribuyó a ampliar la base electoral del entonces candidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC) y fortaleció la alianza política que luego se trasladó al ámbito legislativo.
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Tras las elecciones, el PDC obtuvo 70 escaños en la Asamblea Legislativa, mientras que Unidad consiguió 35. En conjunto, ambas fuerzas alcanzaron 105 de los 166 legisladores, una mayoría suficiente para aprobar normas de trámite ordinario, aunque insuficiente para decisiones que requieren dos tercios.
No obstante, en los últimos consensos en la Asamblea, el PDC, Unidad y Libre lograron los 2/3 para probar algunas leyes.
Si Unidad deja de respaldar al Ejecutivo, el Gobierno conservará la bancada más numerosa, pero perderá un socio importante para construir mayorías. Ese escenario obligará al oficialismo a buscar acuerdos con otras fuerzas políticas para garantizar la aprobación de iniciativas legislativas y sostener su agenda parlamentaria.
El nuevo panorama también podría complicar el tratamiento de asuntos que exigen consensos más amplios, como la designación de autoridades del Órgano Electoral o la preselección de candidatos para las elecciones judiciales, procesos que requieren el voto favorable de dos tercios de la Asamblea.
Las señales de un distanciamiento comenzaron a evidenciarse el miércoles, cuando la entonces ministra Cinthya Yáñez, cercana a Doria Medina, presentó su renuncia al gabinete. Horas después, el empresario reveló que la exautoridad ya había decidido dejar el Gobierno, aunque postergó su dimisión hasta que concluyera la reciente crisis de abastecimiento de combustibles.
Además, Ballivián aseguró que el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, también podría dejar el gabinete debido a su cercanía con Doria Medina, aunque esa posibilidad aún no fue confirmada por el Ejecutivo ni por la autoridad.
La Razón trató de contactarse con Doria Medina y la jefa de Bancada en la Cámara de Diputados, Karina Liebers, pero no obtuvo respuesta hasta el cierre de esta nota. Algunos diputados contestaron y afirmaron que la declaración es a “título personal”.





















































































