Cuatro meses después de anunciar un paquete de al menos diez leyes para reactivar la economía y promover reformas estructurales, el Gobierno comenzó las reuniones con legisladores con el objetivo de iniciar el envío de las normas a la Asamblea Legislativa.
Sin embargo, el Ejecutivo aún no definió si remitirá los proyectos de manera conjunta o por etapas, ni cuál será el orden de prioridad.
El presidente Rodrigo Paz informó que desde el viernes sostuvo encuentros con distintas bancadas parlamentarias como parte del proceso previo a la presentación de las iniciativas.
“Desde ayer (viernes) nos hemos reunido con los diferentes grupos parlamentarios porque vamos a comenzar a enviar las normas, que se van a reflejar en obras”, afirmó en contacto con los medios.
El paquete legislativo fue anunciado en marzo de este año como una de las principales apuestas del Gobierno para enfrentar la crisis económica. En ese momento, el mandatario adelantó que las propuestas incluirían reformas en áreas como hidrocarburos, minería, seguridad jurídica y otros sectores considerados estratégicos.
Pese al tiempo transcurrido desde el anuncio, las normas aún no ingresaron formalmente al Legislativo. El inicio de las reuniones con parlamentarios marca el primer paso concreto para su tratamiento, aunque el Ejecutivo no presentó un cronograma para la remisión de los proyectos.
El mandatario reiteró que las iniciativas buscan fortalecer la producción de hidrocarburos y diversificar la matriz energética del país.
“Con estas leyes Bolivia volverá a ser un país gasífero”, sostuvo, al señalar además que el Gobierno prevé impulsar proyectos vinculados a la energía solar.
Paz también indicó que continuará el diálogo con distintas fuerzas políticas para explicar el contenido de las propuestas antes de su tratamiento en la Asamblea.
No obstante, el Presidente evitó precisar si el paquete será enviado de forma íntegra o mediante proyectos individuales. Tampoco informó cuáles serán las primeras normas que ingresarán al Legislativo, un aspecto que ha generado cuestionamientos desde sectores de la oposición, que exigen conocer el contenido de las reformas antes de su debate parlamentario.





















































































