El Ministerio de Salud y Deportes, en coordinación con el Servicio Departamental de Salud (SEDES) de Santa Cruz, llevó a cabo una reunión de planificación para un simulacro ante la hipotética llegada de un caso de ébola al país, con el fin de activar los protocolos de contingencia y bioseguridad.
El encuentro tuvo como objetivo fortalecer las capacidades de respuesta rápida del sistema sanitario nacional.
Durante la reunión, autoridades nacionales y departamentales evaluaron las rutas de atención crítica, la disponibilidad de infraestructura de aislamiento y el flujo de comunicación epidemiológica.
Asimismo, revisaron los protocolos para el manejo de enfermedades de alta contención, verificaron las condiciones para el traslado seguro de pacientes y las áreas de cuarentena hospitalaria, además de definir los roles específicos entre el nivel central del Estado y el SEDES.
El simulacro busca medir los tiempos de reacción y la efectividad de los equipos de respuesta rápida frente a amenazas globales para la salud.
El jefe temporal de la Unidad de Prevención y Control de Enfermedades, Fabricio Asin Sempértegui, destacó los resultados positivos de la reunión y señaló que este tipo de ejercicios permite fortalecer la capacidad de respuesta ante diferentes emergencias.
«Para nosotros es muy importante trabajar de manera conjunta e integral con todos los involucrados para dar una respuesta oportuna y eficaz a eventos de salud que se pueden presentar», afirmó.
Con esta acción, el Gobierno reafirmó su compromiso con la seguridad sanitaria internacional, asegurando que los profesionales de primera línea y los sistemas de vigilancia estén preparados para actuar de manera oportuna y eficaz ante cualquier emergencia real.





















































































