Cinthya Yáñez Eid, cerró una gestión marcada por la implementación de políticas orientadas al fortalecimiento del turismo, la cultura, el folklore y la gastronomía como motores del desarrollo económico y social del país.
Yáñez fue designada como ministra de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía el 9 de noviembre de 2025. Este miércoles presentó su carta de renuncia al cargo ante el presidente del Estado, Rodrigo Paz, por motivos personales.
En dicho texto, la saliente autoridad resaltó su “firme convicción de contribuir al país” y destacó el apoyo de sus viceministros, a quienes calificó como “un equipo de trabajo comprometido e idóneo”.
Yáñez aseguró una cartera de Estado encaminada a la ejecución de proyectos, enfocado en la articulación de políticas públicas, priorizando la apertura de mercados internacionales, el apoyo técnico a las comunidades y la planificación de normativas de largo plazo.
“Estoy convencida de que estos sectores tienen un enorme potencial para convertirse en pilares fundamentales de la recuperación económica del país, no solo por su capacidad de generar divisas, sino también por su significativo aporte a la generación de empleo, especialmente para las mujeres y las familias bolivianas”, detalló.
Un ministerio con proyectos activos a favor del sector
Durante siete meses de trabajo se alcanzaron importantes objetivos, el primero conformar una estructura con los viceministerios que hoy están vigentes. Además, de la reactivación de diferentes proyectos a favor del sector que estaban paralizados.
Durante la gestión de Yáñez se consolidó el lanzamiento del Plan Maestro de Turismo 2026–2035, en coordinación con el sector mediante un proceso participativo en 18 destinos del país para la construcción de la nueva Ley de Fomento al Turismo, Culturas y Gastronomía, en coordinación con CANOTUR.
Asimismo, se fortaleció la promoción internacional de Bolivia con la planificación de su participación en ferias especializadas de Argentina, Chile y Brasil.
Junto al Viceministerio de Culturas y Folklore, se impulsó la defensa del patrimonio cultural mediante la campaña “Nuestras danzas son nuestra identidad”, la reactivación del Premio Plurinacional Eduardo Abaroa y las gestiones para la declaratoria de la Festividad de la Virgen de Urkupiña como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ante la UNESCO.
En el ámbito gastronómico y turístico, se promovió la certificación internacional de 72 establecimientos gastronómicos tras un estricto proceso de capacitación. Tales como la elaboración de la Cadena Productiva de la Gastronomía de Bolivia, la realización de la Primera Mesa Técnica del Cacao y el fortalecimiento del turismo comunitario con apoyo de la cooperación internacional.
Estos proyectos tienen acompañamiento de CAF, Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, y en el caso de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
También se presentó la Plataforma Digital Ruta del Vino Bolivia y se consolidó la marca turística del Salar de Uyuni, obteniendo financiamiento también de la CAF para impulsar su posicionamiento como uno de los principales destinos turísticos del país.
Finalmente, implementó en mayo, el Plan de Acción de Emergencia enfocado en la reactivación económica del sector, luego de la afectación económica que generaron los 53 día de bloqueos en Bolivia.
Yáñez entregará un informe final de actividades al presidente del Estado para garantizar una transición ordenada y colaborativa con la siguiente autoridad.





















































































