Un incendio declarado el viernes cerca de la turística Costa Brava, en el noreste de España, ha reducido a cenizas 2.200 hectáreas de esta zona del litoral catalán antes de ser parcialmente controlada este sábado, según los bomberos.
«Los trabajos durante la noche han permitido consolidar aproximadamente el 70% de este flanco derecho» del incendio, pero queda pendiente «la parte central», informaron los bomberos catalanes en un comunicado publicado el sábado por la mañana.
«El incendio, posiblemente originado por una negligencia, ha afectado a unas 2.200 hectáreas de vegetación básicamente forestal», informaron y precisaron que se mantuvo «el confinamiento» en los siete municipios afectados.
Los bomberos piden a la población «que eviten cualquier desplazamiento a la zona».
Alrededor de 400 bomberos intentan extinguir este foco.
El inspector jefe de los Bomberos de la Generalitat, David Borrell, destacó que «la prioridad sigue siendo la protección de la población» y ha insistido en que «cuando la ciudadanía se mantiene confinada, está más segura».
«Cualquier persona que se encuentre en el exterior se está exponiendo a un riesgo innecesario», recalcó.
Sometida a los efectos del cambio climático, España vivió el verano pasado «los peores incendios de su historia reciente», recordó en mayo el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
Las llamas arrasaron entonces 393.000 hectáreas, según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS). Además se registraron ocho muertos, 86 heridos y más de 42.000 evacuados, según cifras oficiales.




















































































