Un reciente monitoreo de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) registró más de 4.000 aves de 37 especies acuáticas, además del retorno de tres especies de peces, evidenciando la recuperación del ecosistema de la laguna Alayay, Cochabamba, tras una década después de la peor crisis ambiental de su historia.
El estudio también establece que el espejo de agua, que en 2024 tenía entre 10 y 30 centímetros de profundidad, ahora alcanza 4,30 metros, una condición que favoreció el regreso de diversas especies y la restauración del humedal.
«El ecosistema está totalmente vivo. No solamente en peces, sino también en aves. Nos están visitando flamencos y la gente podrá sentirse orgullosa de tener una laguna urbana con vida», afirmó el director de Medio Ambiente de la Alcaldía de Cochabamba, Elvis Gutiérrez, a la agencia ABI. La autoridad atribuyó estos resultados al dragado ejecutado hace dos años
El biólogo José Balderrama destacó que la presencia del platincho, especie endémica de Bolivia y amenazada de extinción, confirma la mejora en la calidad del agua.
También resaltó el retorno de unos 60 cormoranes, aves que solo permanecen donde existe suficiente alimento, así como la presencia de la gambusia, un pez que contribuye al control natural de los mosquitos.
Construida alrededor de 1930 para regular las crecidas del río Rocha, Alalay es la última laguna urbana de Cochabamba.
Tras años marcados por la contaminación, los incendios y la pérdida de biodiversidad, el humedal recupera gradualmente su riqueza natural y vuelve a consolidarse como uno de los principales refugios de fauna y espacios ecológicos de la ciudad.




















































































