El presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Giovanni Ortuño, pidió al Gobierno la implementación de un plan de emergencia para la reactivación de la economía que involucre a todos los sectores y regiones, “sin diferencias ni privilegios”.
“Este esfuerzo debe ser realista, técnicamente viable, coherente y responsable, capaz de comprometer a los actores políticos, económicos, sociales y regionales, en torno a objetivos comunes, con la transparencia y la comunicación necesarias para generar confianza y respaldo ciudadano”, dijo Ortuño.
En un mensaje difundido en sus redes sociales, el líder de los empresarios sostuvo que la conclusión de este conflicto marca el final de «una de las coyunturas más funestas de los últimos años».
Asimismo, exhortó a las autoridades, fuerzas políticas y organizaciones sociales a impulsar de manera inmediata un plan nacional de emergencia para recuperar la economía y restablecer la confianza.
La posición se enmarca en la propuesta que la CEPB publicó el pasado 16 de junio en la que pedía la implementación de un Plan de Emergencia que evite medidas dispersas, que incorpore la participación de todo el sector privado y que considere la estabilidad fiscal y financiera del país.
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Consecuencias
En su mensaje, Ortuño afirmó además que las consecuencias del conflicto han sido profundas y afectan a millones de bolivianos. «Una economía al borde del colapso, mayor incertidumbre sobre el futuro, pérdidas humanas y patrimoniales, y el tejido social deteriorado son el resultado de una acción política irresponsable cuyos costos asumió todo el país», sentenció.
Además, remarcó que el país no puede volver a tolerar este tipo de conflictos y remarcó que la prioridad inmediata debe ser la recuperación económica mediante un esfuerzo conjunto entre el Estado, el sector privado, los trabajadores y las regiones.
No obstante, advirtió que la recuperación inmediata no será suficiente si el país no retoma una agenda nacional de largo plazo orientada a fortalecer la institucionalidad y generar condiciones para el crecimiento.
En ese marco, destacó la necesidad de aprobar las leyes fundamentales que permitan restablecer la seguridad jurídica, promover la inversión, impulsar la reactivación productiva y consolidar un desarrollo sostenible.
“Debemos cambiar la confrontación por acuerdos, la incertidumbre por medidas concretas y los bloqueos por producción. La reconstrucción de Bolivia exige el compromiso de todos», complementó.
Lamentó el alto costo que los bolivianos están pagando por la confrontación y remarcó que no hay tiempo para el retroceso ni tolerancia para cálculos políticos, por lo que urgió medidas a favor de todos los bolivianos.




















































































