La reducción del poder adquisitivo de las familias bolivianas comenzó a reflejarse en el mercado de la carne. La menor demanda del producto y una mayor oferta de ganado están presionando los precios a la baja, una tendencia que podría consolidarse en las próximas semanas, según dirigentes del sector comercializador.
El secretario de Conflictos de la Confederación Nacional de Trabajadores en Carne de Bolivia (Contracabol), Gonzalo Serrudo, afirmó que el consumo de carne disminuyó debido a que muchas familias dejaron de comprar el producto de manera habitual. Según él, optaron por alimentos sustitutos ante el encarecimiento del costo de vida.
«El bolsillo ya no alcanzó para el consumo de carne y eso provocó un rechazo rotundo por parte de las familias, que comenzaron a buscar productos sustitutos», explicó.
Serrudo señaló que la caída de la demanda coincidió con una mayor disponibilidad de ganado para faena. Lo que generó un exceso de oferta y obligó a los proveedores a reducir los precios.
«A menor demanda del producto y con una sobreoferta de ganado, el efecto ha sido negativo para nuestro rubro y para el precio de la carne», indicó.
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Carne
El dirigente sostuvo que los comercializadores perciben diariamente la disminución de compradores en los centros de abasto, situación que ha golpeado las ventas del sector.
«La diferencia es abismal. Nosotros estamos todos los días en los mercados y hemos visto que las ventas han caído considerablemente, lo que representa un nuevo tropiezo para nuestro sector», manifestó.
Según Contracabol, hace algunos meses la principal preocupación era la falta de ganado para abastecer el mercado interno. Sin embargo, el escenario cambió y ahora el problema es la reducción del consumo.
Dato
En ese contexto, Serrudo informó que durante la última semana el precio del kilo gancho registró una disminución de aproximadamente Bs 5 y no descartó nuevas rebajas si la demanda continúa deprimida.
«El kilo gancho podría situarse entre Bs 30 y Bs 35. Mientras que en los mercados el precio al consumidor podría ubicarse entre Bs 50 y Bs 60. Dependiendo del tipo de corte», precisó.
El comportamiento del mercado evidencia que el ajuste de precios responde menos a un aumento de la producción. Así como más al debilitamiento del consumo de los hogares. Un indicador que refleja las dificultades económicas que enfrentan las familias y su impacto directo sobre la actividad comercial.





















































































