El presidente de la Aduana Nacional, Alberto Samuel Soto de la Vía, anunció una reforma en los procedimientos y reglas de despacho aduanero orientada a agilizar las importaciones, reducir los tiempos de nacionalización de mercancías y eliminar prácticas que, según la institución, favorecían la corrupción y encarecían las operaciones de comercio exterior.
La autoridad aseguró que el nuevo esquema busca simplificar los procesos para que las mercancías ingresen al mercado con mayor rapidez, disminuyendo costos logísticos para importadores y empresas que dependen de insumos provenientes del exterior.
Soto afirmó que, en anteriores gestiones, la estructura administrativa de la Aduana generaba excesiva burocracia y otorgaba amplios márgenes de discrecionalidad a los funcionarios, situación que derivaba en demoras y presuntos actos de extorsión.
«La Aduana se ha convertido en los últimos años en un botín político. Los procedimientos eran tan complejos y morosos que permitían la corrupción», sostuvo.
Uno de los principales cambios consiste en el cumplimiento estricto de los canales de control aduanero. Explicó que las declaraciones asignadas al canal amarillo, que por norma solo requieren una revisión documental, eran derivadas con frecuencia a inspecciones físicas propias del canal rojo, prolongando innecesariamente el despacho de las mercancías.
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Nuevas reglas
Con la nueva modalidad, el canal amarillo se limitará exclusivamente a la verificación documental, mientras que el canal rojo mantendrá únicamente los aforos físicos establecidos por la normativa.
Asimismo, la Aduana implementó un mecanismo para reducir la discrecionalidad en los controles. Si una operación asignada al canal rojo no obtiene el levante dentro del plazo de 48 horas, el sistema habilitará automáticamente la salida de la mercancía, evitando retrasos injustificados que incrementaban los costos de almacenamiento y permanencia en recintos aduaneros.
La medida apunta a generar mayor certidumbre para importadores, operadores logísticos y despachantes de aduana, al establecer plazos definidos para la liberación de mercancías y reducir los tiempos de permanencia de la carga en frontera.
Desde una perspectiva económica, la simplificación de los procedimientos busca fortalecer la competitividad del comercio exterior boliviano al disminuir costos operativos, agilizar el abastecimiento de materias primas e insumos para la industria y mejorar la eficiencia de la cadena logística.
Las modificaciones forman parte del proceso de modernización de la Aduana Nacional, que busca consolidar una gestión más transparente, con procedimientos estandarizados, menor intervención discrecional y mayores facilidades para las operaciones de importación y comercio exterior.





















































































