El Ministerio de Economía, Gabriel Espinoza, presentó una cronología de las principales medidas económicas implementadas entre diciembre de 2025 y julio de 2026, un periodo en el que el Gobierno afirma que ejecutado 30 acciones orientadas a estabilizar la economía, recuperar la confianza de los mercados y proteger el poder adquisitivo de la población.
El documento, denominado Cronología de la Reconstrucción, resume las políticas fiscales, monetarias, financieras y sociales adoptadas desde el inicio de la actual administración, las cuales abarcan desde la reforma del régimen cambiario hasta programas de alivio tributario y financiero para empresas y familias.
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Cronología
Entre las primeras decisiones figura la implementación del Tipo de Cambio Referencial en diciembre de 2025, mecanismo mediante el cual el Banco Central de Bolivia (BCB) comenzó a publicar diariamente una referencia oficial del dólar. Ese mismo mes también se modificó la política de subvención a los combustibles para reducir el contrabando, además de incrementarse el salario mínimo nacional de Bs 2.750 a Bs 3.300, la Renta Dignidad de Bs 350 a Bs 500 y el Bono Juancito Pinto de Bs 200 a Bs 300.
Durante enero de 2026, el Ejecutivo puso en marcha el Programa PEPE, con una asignación superior a Bs 1.200 millones para apoyar a las familias, e inició la primera fase de devolución gradual de depósitos en dólares. Asimismo, eliminó los aranceles para la importación de maquinaria, equipos productivos y dispositivos tecnológicos como celulares y computadoras portátiles, con el objetivo de abaratar costos para empresas y consumidores.

Medidas
En el frente financiero, el Gobierno resaltó la mejora de la percepción internacional sobre la economía boliviana. Entre enero y marzo, las calificadoras Fitch Ratings, Moody’s y Standard & Poor’s elevaron la calificación soberana del país, argumentando avances en la estabilización macroeconómica y las reformas implementadas.
La cronología también destaca el pago de más de 500 millones de dólares por concepto de deuda externa, la propuesta de distribución de recursos públicos bajo el esquema denominado 50/50 y la implementación del Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) para operaciones en moneda extranjera, medida que busca fortalecer el uso del boliviano.
Entre abril y mayo se incorporaron nuevas acciones destinadas a dinamizar la economía, como la ampliación al 100% del crédito fiscal del IVA para la compra de combustibles, la reactivación de más de ocho millones de tarjetas para operaciones internacionales, la reapertura de las remesas sin restricciones a través del sistema financiero y el retorno de Bolivia a los mercados internacionales con una emisión de Bonos Soberanos por 1.000 millones de dólares.
En junio, el Gobierno concentró sus esfuerzos en aliviar la carga financiera de empresas y contribuyentes. Entre las medidas anunciadas figuran un programa de alivio tributario para más de 230.000 contribuyentes, facilidades para la reprogramación de créditos sin afectar la calificación financiera, un plan de apoyo a microempresas con hasta seis meses de periodo de gracia y la creación del Fondo de Garantías para el Transporte (Fongat), dotado con hasta Bs 1.000 millones para renovar la flota del transporte nacional.
Ese mismo mes también se oficializó la unificación y flexibilización del régimen cambiario mediante la implementación del Tipo de Cambio Oficial (TCO), además de una reducción de cinco puntos porcentuales en el gravamen arancelario para facilitar las importaciones y reducir costos para el sector productivo.
Dato
La cronología concluye en julio con la aprobación del Presupuesto General del Estado (PGE) Reformulado 2026 por parte de la Asamblea Legislativa, documento que prioriza recursos para salud, educación y seguridad. Asimismo, el Ministerio de Economía destaca la reducción del riesgo país desde niveles superiores a los 2.000 puntos hasta 421 puntos, indicador que, según la cartera de Estado, refleja una mayor confianza de los inversionistas en la economía boliviana.
«Cada medida responde a un objetivo común: recuperar la confianza, fortalecer la economía y mejorar la calidad de vida de los bolivianos», señala el documento difundido por el Ministerio de Economía, que presenta estas acciones como parte de la estrategia de reconstrucción y estabilización económica impulsada por el Gobierno.




















































































