El presidente de la Cámara Boliviana de Transporte Internacional de La Paz (Cadetran), Álvaro Ayllón, afirmó que la persistente escasez de combustibles continúa afectando al transporte de carga, con tiempos de espera de hasta 48 horas para abastecerse en la ciudad de El Alto, situación que incrementa los costos operativos y repercute en la cadena logística del comercio exterior.
En conferencia de prensa, el dirigente explicó que las largas filas para acceder a diésel reducen la disponibilidad de camiones para el traslado de mercancías, generando retrasos tanto en las operaciones nacionales como en el movimiento de carga desde los puertos del Pacífico.
«Prácticamente estamos demorando 48 horas para abastecernos aquí en El Alto, la ciudad donde trabajamos», señaló Ayllón.
El representante del sector pidió a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) intensificar los esfuerzos para incrementar el suministro de combustibles y reducir los tiempos de espera, al advertir que cada jornada perdida representa un sobrecosto para las empresas transportistas.
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Comercio exterior
Según explicó, la menor disponibilidad de unidades de transporte también está provocando la acumulación de carga en los puertos de Arica y del Perú, debido a que hay menos camiones disponibles para retirar las mercancías y trasladarlas hacia Bolivia.
Ayllón sostuvo que este escenario afecta la eficiencia logística del comercio exterior y encarece las operaciones de importación y exportación, en un contexto en el que el sector aún enfrenta las consecuencias de los recientes bloqueos de carreteras.
El dirigente consideró que actualmente el Estado cuenta con las condiciones necesarias para normalizar el abastecimiento de combustibles y exhortó al Ministerio de Hidrocarburos y Energías a garantizar el suministro para atender la demanda nacional.
«Creemos que en este momento ya no existen motivos para que el Estado no esté importando la cantidad suficiente de combustibles; se tiene la logística y se tienen los recursos», afirmó.
El sector transportista advirtió que la normalización del abastecimiento de diésel es clave para reducir los costos logísticos, evitar mayores retrasos en el movimiento de mercancías y contribuir a la recuperación de la actividad productiva y del comercio exterior.





















































































