La cumbre de presidentes del Mercosur mostró este martes en Paraguay las diferencias entre sus socios por la implementación del acuerdo con la Unión Europea y expresó su solidaridad con Venezuela tras los mortíferos terremotos que golpearon al país la semana pasada.
El presidente paraguayo, Santiago Peña, anfitrión de la cita y encargado de traspasar la presidencia pro témpore del bloque a Uruguay, abrió la cumbre con una dura crítica a las «asimetrías» internas del Mercosur.
«La cancha no está nivelada para todos por igual, no tenemos el mismo mercado, ni las mismas industrias, ni la misma logística», dijo Peña en la sede de la Conmebol en Luque, en las afueras de Asunción.
Asistieron además los presidentes de los países miembros: Luiz Inacio Lula Da Silva (Brasil), Rodrigo Paz (Bolivia) y Yamandú Orsi (Uruguay), y los asociados José Antonio Kast (Chile) y Daniel Noboa (Ecuador).
El argentino Javier Milei, que había confirmado su asistencia, la canceló en medio de la convulsión política en su país por la renuncia de su jefe de Gabinete debido a un escándalo de presunto enriquecimiento ilícito.
A 35 años de la creación del Mercosur en 1991, Peña hizo un fuerte reclamo. Exigió «resultados concretos» del acuerdo con la Unión Europea, firmado en enero y cuya ratificación por la UE sigue pendiente.
‘Sabor amargo’
Peña denunció el «sabor amargo» que dejó a su país la implementación inicial del acuerdo.
El mandatario paraguayo hacía referencia al sensible problema del reparto de cuotas de exportación con preferencias arancelarias en el bloque regional para los productos destinados a la UE.
«Es una cuestión de justicia», se quedó, cuando algunos de los socios lograron copar rubros en las primeras etapas del nuevo vínculo comercial.
La UE ofrece cuotas de importación con beneficios arancelarios y es el Mercosur el que debe resolver cómo distribuye el volumen entre sus socios.
«Si el Mercosur quiere ser creíble hacia afuera, primero debe ser justo hacia adentro», lanzó Peña, primero en hablar durante la 68 cumbre del bloque.
«¿Queremos un Mercosur donde el más fuerte pisotea al más débil?», se preguntó.
«Paraguay mantiene su posición sobre la distribución de las cuotas. Esto no es un capricho, esto es justicia», zanjó Peña.
Minuto de silencio por Venezuela
A pedido de Lula, los mandatarios hicieron un minuto de silencio en solidaridad con Venezuela y las víctimas del potente doble sismo que deja ya más de 1.900 muertos.
«Tragedias como esta nos invitan a reflexionar sobre la importancia de la solidaridad y la cooperación regional», dijo Lula, tras lamentar «las pérdidas incalculables, humanas y materiales».
El presidente de Uruguay anunció que «esta mañana las autoridades de gestión de riesgo de (los) países del Mercosur se reunirán para coordinar acciones conjuntas para coordinar ayuda» para Venezuela, sin ofrecer detalles concretos.
En su declaración final, los Estados parte y sus socios «reiteraron su plena disposición a colaborar en todo lo que esté a su alcance».
Asimismo, el bloque manifestó su apoyo cerrado al gobierno de Rodrigo Paz en Bolivia, tras semanas de bloqueos de rutas en demanda de su renuncia por parte de sindicatos, indígenas y campesinos, en medio de la peor crisis económica del país en cuatro décadas.
Peña expresó su «firme rechazo a todo intento de desestabilizar a la hermana república de Bolivia» y al gobierno de Paz, «legítimamente electo en elecciones libres y justas» en octubre del año pasado.
El chileno José Antonio Kast, cuyo país es Estado asociado al Mercosur, le expresó a Paz su «solidaridad con su gobierno democrático».
Diálogo con Japón
Los jefes de Estado aprobaron además el inicio oficial de conversaciones para un acuerdo de asociación comercial con Japón y discutieron los detalles técnicos del acuerdo con la UE, firmado en enero pasado en la capital paraguaya y parcialmente vigente desde mayo.





















































































