No es un partido de fútbol ni una competencia ciclística que gana el que mete más goles o el que llega primero a la meta. Todos perdimos en estos 47 días de bloqueos violentos en ciertas zonas del país.
Ni Rodrigo Paz, ni Argollo, ni Tupac pueden cantar victoria o decir que han doblegado a su adversario para conseguir sus objetivos. Pero el mismo Presidente y algunos de sus ministros ahí andan con rostros alegres señalando “le estamos ganando a los bloqueadores”, gracias al enojo de la ciudadanía que en varias partes procedió a desbloquear.
Bolivia, Bolivia, Bolivia perdió por goleada y fueron autogoles de los mismos bolivianos contra su país, su Estado, su República, su Nación, su espacio de vida y de trabajo.
El pedido de disculpas de los robustos dirigentes de la COB “al pueblo boliviano por las movilizaciones que buscaban mejoras para todos” es un golpe bajo a la dignidad del pueblo bloqueado, disculpas que no las acepto. Para ellos sus bloqueos fueron justos, bonitos y constructivos que buscaban romper con la democracia y la renuncia presidencial.
Pero estas acciones de fuerza han dejado a un país en un abismo en todos los ámbitos y claro para ellos la justicia no llegará y el manto de impunidad los cubrirá sobre los que permitieron la muerte de más de 10 personas enfermas y choferes varados en los puntos de bloqueo.
El país perdió por goleada y los goleadores fueron el Presidente y su gobierno, los dirigentes de la COB, los campesinos de Tupac Katari, los cocaleros de Chapare, cuyo capitán que es un animal político va tras el sillón presidencial sin importarle a la misma democracia, de la cual el es producto. Gracias al voto fue presidente durante más de 16 años.
La Cámara de Industria y Comercio es consciente de la grave situación que atraviesa el país. “A 47 días de bloqueo la crisis tiene nombre propio. Pequeñas empresas que ya cerraron. Inversiones frenadas en seco. Cargas varadas, contratos incumplidos. Cadenas logísticas colapsadas y familias que sienten el costo real de un país paralizado”.
¿Por qué perdió todo un país con esta protesta política, más allá de las teorizaciones fundamentalistas o análisis que defienden a los bloqueos y bloqueadores, bajo argumentos históricos, políticos, sociológicos, antropológicos, psicológicos, hay varios elementos contundentes que no aguantan estos análisis?:
Los bloqueos de 47 días han golpeado a los derechos humanos de millones de bolivianos.
Los bloqueos han provocado la muerte de más de ocho personas que no pudieron pasar un punto de bloqueo para sus tratamientos médicos.
Los bloqueos han elevado los precios del pollo, huevo, carne, pan en La Paz.
Los bloqueos están provocando el quiebre de empresas y de emprendimientos familiares.
Los bloqueos han reabierto heridas sociales profundas cuyos impulsores han arengado discursos racistas y violentos.
Los bloqueadores son platudos. Manejan mucho dinero y pagan a su gente para bloquear. Más de dos millones de bolivianos se les secuestró a varios bloqueadores. ¡Estar bloqueados por un grupo de bloqueadores que para estar 47 días en los puntos de bloqueos es que la vida para ellos es normal y fácil, teniendo sus financiadores con mucho dinero!
Los bloqueos y bloqueadores no es la protesta unánime y general de todo un país, en el que habitamos más de 11 millones de bolivianos que son seguridad la mayoría queremos vivir en democracia, en paz social y en desarrollo equitativo.
Los bloqueadores hicieron trizas carreteras principales del país; en fin, cometieron delitos por su protesta política. Una de sus demandas es que todo quede en la impunidad.
Los bloqueos y los bloqueadores han desnudado la orfandad en que está el ciudadano, que no vio actuar con valentía a los fiscales, a los jueces, a la policía, a las FFAA, al Defensor del Pueblo, al gobierno, cada cual protegiéndose.
Los bloqueos profundizaron las diferencias entre el Presidente y Vicepresidente, cuya misión eran enfrentar juntos estos conflictos, pero cada uno por su propio camino.
Los bloqueos y bloqueadores han puesto en jaque al gobierno de Rodrigo Paz.
Los bloqueos nos enfrentan y nos polarizan, han alimentado los discursos del odio contra el otro.
Los bloqueos nos bloquearon. Nos hirieron. Nos puso al borde del abismo.
Mientras el poder de turno está secuestrado por ellos mismos y por sus mismos errores y contradicciones internas pagará un alto costo político por no saber manejar y superar estos conflictos a su debido tiempo y con respuestas claras, coherentes e integrales.
El Presidente Paz y sus ministros podrán quedar bien ante los bloqueadores que ingresarán a la Casa Grande del Pueblo, con fotos incluidas y con rostros pungidos, pero por dentro estarán saboreando sus fechorías cometidas a lo largo de estos días de bloqueos.
Pero el gobierno no escuchó al pueblo bloqueado que pedía a gritos vivir en paz social.
Estas jornadas bloqueadores nos deja una Bolivia golpeada, maltratada, bloqueada y manoseada, en crisis social, política y económica, que al final los bloqueados tendremos que seguir poniéndole el hombro para no dejarnos vencer por el miedo, el odio y las violencias.














































































