El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, informó este jueves que el proceso de elaboración de la nueva ley de Hidrocarburos incluye reuniones con compañías nacionales e internacionales que expresaron interés en participar en el mercado boliviano.
“Estamos hablando con todas las empresas que están participando en Bolivia y eventualmente vendrán otras de acuerdo al marco legal que se diseñe. Hay muchas que han venido también a intercambiar criterios y ver la posibilidad de ingresar al mercado. Hay empresas de todas partes del mundo que están interesadas en venir”, señaló la autoridad.
Blanco explicó que la definición de la nueva normativa representa un desafío complejo debido a la necesidad de encontrar un equilibrio entre los intereses del Estado, las empresas y otros actores vinculados a la cadena hidrocarburífera.
“No es fácil la ley de hidrocarburos, es un tema bien complejo que tiene que satisfacer a varios actores y se tiene que establecer un marco legal donde todos se beneficien. No puede beneficiarse uno, porque si se beneficia solo el Estado, no va a haber ningún beneficio, porque nadie va a venir”, afirmó.
Lea: Petrobras en Bolivia: 30 años de historia, hitos, inversiones y presidentes
Hidrocarburos
En esa línea, el ministro sostuvo que el nuevo esquema debe generar condiciones atractivas para la inversión, tomando en cuenta que una carga excesiva sobre las empresas podría desincentivar la llegada de capitales al país.
Blanco comparó este desafío con la curva de Laffer, un concepto económico que plantea que existe un punto de equilibrio en la presión fiscal: si el Estado exige demasiado, puede reducirse la inversión y la actividad económica; mientras que un marco equilibrado puede incentivar la generación de mayores ingresos a largo plazo.
“El marco legal debe garantizar ganancias equitativas tanto para las empresas como para el país”, indicó la autoridad.
La nueva normativa hidrocarburífera se plantea en un contexto en el que Bolivia busca recuperar la producción de gas, promover nuevas inversiones en exploración y fortalecer la seguridad energética, luego de una disminución en los niveles de producción y reservas durante los últimos años.
Desde el Gobierno señalaron que el objetivo es construir reglas claras que permitan reactivar el sector, atraer capitales y asegurar que la actividad hidrocarburífera contribuya al desarrollo económico nacional.





















































































