El intercambio comercial entre Bolivia y Argentina muestra una creciente dependencia del gas natural para sostener el equilibrio de la balanza comercial. De acuerdo con un análisis del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), si se excluyen las exportaciones de este energético, la relación comercial con el país vecino presenta un déficit histórico.
El reporte señala que entre 2017 y 2023 Bolivia registró superávit comercial con Argentina en la mayoría de las gestiones —con excepción de 2021— gracias al peso de las exportaciones de gas natural. Sin embargo, al descontar este producto, la balanza comercial se torna permanentemente negativa, lo que refleja una mayor dependencia de las importaciones argentinas.
De acuerdo con el boletín CIFRAS del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), elaborado con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), Bolivia exportó bienes por 188 millones de dólares al mercado argentino (incluyendo el gas), mientras que las importaciones alcanzaron 829 millones de dólares, lo que dejó un saldo comercial negativo de 641 millones de dólares.
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Argentina
En contrapartida, excluyendo ese combustible las exportaciones ascienden a 119 millones y las importaciones a 829 millones; un saldo comercial negativo de -710 millones de dólares.
En 2025, Bolivia exportó 183 productos al mercado argentino. El gas natural continuó siendo el principal producto de exportación, seguido por las bananas y la urea, que se consolidan como los bienes no tradicionales de mayor relevancia en el comercio bilateral.
En contraste, las compras realizadas a Argentina fueron mucho más diversificadas. Bolivia importó 1.563 productos, aunque el 55% del valor importado se concentró en combustibles y harina de trigo, insumos considerados estratégicos para el abastecimiento interno y la actividad productiva.
Los datos del IBCE evidencian que, mientras el gas natural fue durante varios años el principal sostén del comercio bilateral, la reducción de sus exportaciones incrementa el desafío de diversificar la oferta exportable boliviana y reducir la dependencia de la importación de combustibles y otros productos esenciales desde Argentina.




















































































