El Decreto Supremo 5653 extiende hasta 2026 los beneficios del ICE para vehículos eléctricos, manteniendo la alícuota cero. Sin embargo, introduce alícuotas progresivas para híbridos según su tipo de motor y antigüedad. Así, intenta equilibrar la promoción de la electromovilidad con el control del parque automotor que usa combustibles subvencionados.
El Decreto Supremo 5653 fue publicado el pasado jueves en la Gaceta Oficial. Establece las alícuotas del Impuesto a los Consumos Específicos (ICE), con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2026. La norma llega en un momento clave. El régimen de incentivos del Decreto Supremo 4539, de julio de 2021, tenía una vigencia de cinco años que expiraba precisamente esta semana. Sin el nuevo decreto, se habrían restituido automáticamente las alícuotas plenas de la Ley 843.
El anexo mantiene el ICE en 0% para los vehículos exclusivamente eléctricos —incluidas motocicletas— en todos los tramos de antigüedad. Los híbridos enchufables a gasolina también ingresan con 0% siendo nuevos. Los híbridos autorecargables pagan entre 3% y 5%, con alícuotas que escalan hasta 20% según la antigüedad de la unidad.
Tendencia
En contraste, los híbridos con motor diésel tributan 15% de manera uniforme, una señal orientada a contener la expansión del parque que consume el combustible más subvencionado del país.
El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas fue el proyectista y queda a cargo de la ejecución.
El nuevo decreto se enmarca en una tendencia acelerada de crecimiento de la electromovilidad en el país, impulsada por un contexto de crisis de combustibles y la búsqueda de alternativas más eficientes. Esta coyuntura, agravada por la derogación del subsidio a los combustibles que casi duplicó su precio, ha hecho que la importación de vehículos eléctricos pase de ser una opción ecológica a una decisión económicamente estratégica.




















































































