La tensión entre el Órgano Judicial y el Gobierno escaló este martes después de que el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, respondió a las críticas del vocero presidencial, José Luis Gálvez, quien calificó de «inaudito» el anuncio de un posible paro nacional de jueces y funcionarios judiciales.
Saucedo rechazó las observaciones del Ejecutivo y afirmó que los responsables de la situación que atraviesa la justicia son los actores políticos. «Es totalmente inaudito y reprochable, pero ¿quiénes son los responsables?: los políticos».
El titular evitó polemizar directamente con Gálvez y puso en duda que sus declaraciones reflejen la posición oficial del Gobierno. «No le voy a responder a una persona que, para empezar, no sé si está autorizada por el Presidente».
A la vez, defendió el reclamo del Órgano Judicial y aseguró que la falta de atención a sus demandas es una realidad que se arrastra desde hace años.
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Pese al intercambio de declaraciones, Saucedo aseguró que la prioridad del TSJ continúa siendo el diálogo. Indicó que buscará una reunión con el presidente Rodrigo Paz, su gabinete y la Asamblea Legislativa para analizar un paquete de leyes y la situación presupuestaria del sistema judicial.
No obstante, ratificó el plazo de 20 días para obtener una respuesta y advirtió que, si no existen avances, el Órgano Judicial iniciará un paro nacional escalonado.
El conflicto comenzó después de que el TSJ anunciara un ultimátum al Ejecutivo y al Legislativo para atender sus demandas de financiamiento y reformas.
Desde el Gobierno, Gálvez cuestionó la posibilidad de una medida de presión y pidió privilegiar el diálogo, mientras que el máximo tribunal insiste en que la reforma judicial requiere recursos y que el Estado debe garantizar el funcionamiento del sistema de justicia.




















































































