Los países de América Latina y el Caribe respaldaron la nueva Declaración Política sobre el VIH aprobada en la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, celebrada en Nueva York, con la que la comunidad internacional renovó su compromiso de poner fin al sida como amenaza para la salud pública hacia 2030.
La declaración, adoptada por los Estados miembros de la ONU, establece la hoja de ruta que orientará la respuesta mundial frente al VIH entre 2026 y 2031, con nuevas metas para ampliar el acceso a pruebas de diagnóstico, tratamiento y prevención, reducir las brechas de financiamiento, fortalecer la participación de las comunidades y garantizar los derechos humanos y la igualdad de género.
América Latina
La directora regional de ONUSIDA para América Latina y el Caribe, Luisa Cabal, destacó el amplio respaldo recibido por el documento y afirmó que representa una señal del compromiso de los gobiernos de la región.
«Celebramos la adopción de la nueva Declaración Política, que sirve como hoja de ruta para orientar la respuesta al VIH para los próximos cinco años y que tuvo un respaldo masivo de los gobiernos de nuestra región. Sin duda es una señal importante de que los países siguen comprometidos con el objetivo de poner fin al sida como amenaza a la salud pública para el 2030», sostuvo.
Cabal también reconoció el trabajo conjunto de gobiernos, organizaciones comunitarias y organismos internacionales. «Reconocemos el trabajo de todos los actores de la respuesta al VIH —desde las comunidades a los gobiernos— para llegar a este compromiso renovado», afirmó.
Sida
La reunión congregó a representantes de gobiernos, organismos multilaterales, organizaciones de la sociedad civil y comunidades afectadas por el VIH, quienes coincidieron en la necesidad de preservar los avances alcanzados frente a un escenario marcado por la disminución del financiamiento internacional, las desigualdades en el acceso a los servicios de salud y la persistencia del estigma y la discriminación.
Entre los principales compromisos asumidos figuran la ampliación equitativa de la cobertura de pruebas, tratamiento y prevención, el fortalecimiento del acceso a medicamentos y nuevas tecnologías, la promoción de la igualdad de género y la protección de los derechos humanos, además de una mayor participación de las comunidades en la formulación e implementación de políticas públicas.
Acuerdo
La Observadora Permanente de la Comunidad del Caribe (CARICOM) ante las Naciones Unidas, Leslie Wade, afirmó que el acuerdo reafirma el compromiso internacional con la lucha contra la epidemia.
«La adopción de esta Declaración Política envía un mensaje contundente: el mundo sigue comprometido a acabar con el sida como amenaza para la salud pública para el año 2030», señaló.
No obstante, advirtió que los avances siguen siendo vulnerables. «La CARICOM sigue haciendo un llamado a una solidaridad global renovada, a un financiamiento sostenible y a un acceso equitativo a la prevención, el tratamiento y la innovación en materia del VIH», indicó.
Desde Brasil, la secretaria de Vigilancia de la Salud y el Medio Ambiente del Ministerio de Salud, Mariângela Simão, expresó el respaldo de su país al documento y destacó el acompañamiento técnico de ONUSIDA.
Países
«Brasil expresa su profundo agradecimiento por el firme apoyo brindado a esta Declaración Política sobre el VIH», afirmó, al tiempo de resaltar «el valioso papel que desempeña ONUSIDA al apoyar a los países en la implementación y el seguimiento de estos compromisos».
Las organizaciones comunitarias también reivindicaron su papel en la respuesta a la epidemia. La representante de ICW Latina, Mariana Iacono, sostuvo que las comunidades deben continuar participando en la ejecución de los compromisos asumidos.
«Las comunidades han sido parte fundamental de la respuesta al VIH y deben seguir acompañando la implementación de los compromisos asumidos. Nuestro papel ha sido clave para que estos acuerdos se traduzcan en resultados concretos en la vida de las personas», manifestó.
2030
Los participantes coincidieron en que alcanzar las metas previstas para 2030 requerirá fortalecer el multilateralismo, consolidar las respuestas nacionales y asegurar una participación efectiva de las comunidades, con el objetivo de que los compromisos asumidos en Nueva York se traduzcan en políticas públicas que reduzcan las desigualdades y mejoren el acceso a la prevención, el diagnóstico y el tratamiento.
Al cierre del encuentro, la directora ejecutiva de ONUSIDA, Winnie Byanyima, afirmó que el amplio respaldo a la declaración demuestra que la cooperación internacional sigue siendo una herramienta fundamental para enfrentar la epidemia.
«El hecho de que tantos Estados miembros hayan votado a favor de esta declaración política en este momento es un reconocimiento de que nuestros avances siguen mereciendo ser protegidos y de que existe la voluntad de mantener las medidas necesarias para alcanzar los objetivos hacia el 2030», concluyó.





















































































