La Defensoría del Pueblo exigió la adopción inmediata de medidas preventivas orientadas a proteger la biodiversidad y los derechos de la Madre Tierra, con el fin de evitar una nueva crisis de incendios forestales.
A través de un pronunciamiento, la institución expresó su preocupación por el riesgo asociado al fenómeno del Super Niño, las altas temperaturas, la persistencia de la sequía y otros pronósticos climáticos adversos.
“Ante la recurrencia de incendios forestales y quemas de pastizales registrada en distintas regiones del país, particularmente en el Parque Nacional Tunari y el Parque Nacional Noel Kempff Mercado, la Defensoría del Pueblo expresa su profunda preocupación y advierte el incremento del riesgo de una nueva crisis ambiental”, señaló el documento.
Asimismo, indicó que busca el cumplimiento de la Resolución Constitucional 233/2024, emitida el 1 de octubre de 2024, que declaró un Estado de Cosas Inconstitucional respecto a los incendios forestales y dispuso acciones preventivas y de reparación.
La Defensoría del Pueblo reconoció los avances alcanzados; sin embargo, consideró que estos aún resultan insuficientes para reducir de manera efectiva el riesgo de una nueva emergencia ambiental, especialmente en las zonas de mayor vulnerabilidad.
“La experiencia de los últimos años demuestra que la respuesta durante la emergencia no reemplaza la necesidad de una planificación anticipada, una coordinación interinstitucional y un monitoreo permanente, especialmente en la Chiquitania, el Chaco, la Amazonía y las áreas protegidas”, afirmó la institución.
Llamado
En ese marco, exhortó a las entidades competentes del Gobierno nacional, las gobernaciones y los gobiernos autónomos municipales a ejecutar de manera inmediata las acciones preventivas, fortalecer las capacidades de monitoreo y garantizar la asignación oportuna de recursos antes del inicio del período crítico de incendios.
Finalmente, hizo un llamado a la población a contribuir a la protección del medio ambiente, evitando las quemas ilegales y ayudando a prevenir la propagación de incendios forestales.
“La prevención constituye la herramienta más eficaz para evitar pérdidas humanas, ambientales y económicas, por lo que el Estado debe actuar con la máxima diligencia antes de que los incendios alcancen dimensiones irreversibles”, aseveró el pronunciamiento.




















































































