La Cámara Nacional de Comercio (CNC) considera que la transición hacia un régimen cambiario más flexible responde a una realidad económica que Bolivia enfrenta desde hace varios años, marcada por la menor disponibilidad de divisas, la reducción de reservas internacionales y la necesidad de recuperar competitividad.
El presidente de la CNC, Eduardo Olivo, afirmó que la modificación del esquema cambiario puede convertirse en una herramienta para avanzar hacia un mayor equilibrio macroeconómico, aunque advirtió que, por sí sola, no resolverá los problemas económicos del país.
«El tipo de cambio por sí solo no resolverá la crisis, puede convertirse en una herramienta para recuperar el equilibrio macroeconómico, pero únicamente si forma parte de un programa integral de reactivación económica», señaló.
Desde la organización empresarial plantean que la política cambiaria debe complementarse con medidas orientadas a fortalecer la actividad productiva, entre ellas seguridad jurídica, libre disponibilidad de divisas, incentivos a las exportaciones, atracción de inversiones, una reforma tributaria y mayor facilitación del comercio exterior.
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Régimen cambiario
Olivo recordó que la economía boliviana viene de un periodo marcado por conflictos que generaron importantes pérdidas económicas y señaló que cualquier medida de esta magnitud requiere generar certidumbre para que las empresas puedan planificar, invertir y operar con mayor previsibilidad.
En el corto plazo, la CNC considera que el nuevo régimen podría representar mayores costos para las empresas que dependen de insumos importados. Sin embargo, sostuvo que si se garantiza un acceso normal al mercado de divisas y se reduce la incertidumbre, el sector privado podrá recuperar capacidad de planificación.
Para el sector exportador, la Cámara Nacional de Comercio identifica una oportunidad para mejorar la competitividad, impulsar la producción. Así como aumentar el ingreso de dólares al país, siempre que la medida esté acompañada por una reducción de trabas, menores costos logísticos y mejores condiciones para la inversión.
«La decisión puede marcar el inicio de una nueva etapa económica, siempre que forme parte de un plan nacional de recuperación», afirmó Olivo.
La CNC sostiene que Bolivia requiere, además del nuevo régimen cambiario, reformas estructurales que permitan recuperar la confianza. También fortalecer las exportaciones, atraer inversión privada y consolidar una mayor estabilidad económica.



















































































