El presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Eduardo Olivo, afirmó que ningún corredor bioceánico podrá ser competitivo mientras Bolivia no garantice la libre transitabilidad en sus carreteras, al considerar que este es uno de los principales requisitos para consolidar al país como un eje logístico regional.
El dirigente empresarial calificó como una «oportunidad histórica» el planteamiento realizado por el presidente Rodrigo Paz para reimpulsar la participación de Bolivia en el Corredor Ferroviario Bioceánico Central durante la reciente cumbre del Mercosur.
A su juicio, la iniciativa puede fortalecer la posición estratégica del país en el comercio regional e internacional. Al convertirlo en un punto de conexión entre los océanos Atlántico y Pacífico y potenciar el transporte de mercancías hacia los principales mercados de Sudamérica.
No obstante, Olivo sostuvo que el éxito del proyecto dependerá de que Bolivia genere condiciones que otorguen confianza a los inversionistas y operadores logísticos. En ese sentido, señaló que la seguridad jurídica, la modernización de la infraestructura logística y la libre circulación de mercancías son elementos indispensables para atraer carga internacional.
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Bioceánico
«Ningún corredor bioceánico será competitivo si Bolivia no garantiza la libre transitabilidad», enfatizó el presidente de la CNC. Al advertir que los bloqueos de carreteras y las interrupciones en las principales rutas del país afectan la confiabilidad del territorio boliviano como corredor de integración.
El representante empresarial sostuvo que la conectividad física por sí sola no es suficiente para consolidar un corredor internacional. Ya que también se requiere estabilidad en las operaciones de transporte, reglas claras para la inversión y una logística eficiente que permita reducir tiempos y costos.
Olivo señaló que, si el país logra superar estos desafíos, el Corredor Ferroviario Bioceánico Central podría convertirse en un motor para el comercio exterior. También para las exportaciones y la atracción de inversiones, consolidando a Bolivia como un centro logístico estratégico para la integración sudamericana.





















































































