Estas acciones, orientadas a fortalecer la eficiencia operativa y la protección del medio ambiente, permitieron el tratamiento y disposición final de importantes volúmenes de mercancía decomisada, en cumplimiento de la normativa vigente.
La prendería usada destruida se encontraba distribuida en ocho lotes, conforme a lo establecido en el Reglamento de Destrucción RD 01-067-25. Asimismo, se llevó a cabo la destrucción de 47,5 toneladas de mercancía variada.
En el marco de las operaciones de destrucción directa mediante horno, también se eliminaron 17,31 toneladas de cosméticos y productos de aseo, garantizando que artículos que no cumplen con las normas sanitarias vigentes no ingresen al mercado ni representen riesgos para la salud de la población.
Por otro lado, la entidad gestionó la destrucción ecológica de 194,32 toneladas de vehículos. Este procedimiento permitió transformar vehículos y autopartes de contrabando en material inutilizable para actividades comerciales ilícitas.
Además de las acciones de destrucción, la Aduana Nacional fortaleció la gestión estatal mediante la adjudicación de 11 vehículos al Ministerio de la Presidencia.





















































































