El presidente de la Cámara de Senadores, Diego Ávila, pidió este martes a las máximas autoridades del Órgano Judicial priorizar la reforma integral de la Justicia antes que asumir medidas de presión.
Así, Ávila reacciónó luego de que el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) Rómer Saucedo advirtiera con un paro nacional escalonado si el Ejecutivo y la Asamblea Legislativa no atienden las demandas del sector.
Ávila sostuvo que el sistema judicial atraviesa una crisis estructural que requiere soluciones de fondo y no medidas que afecten el acceso de la población a la administración de justicia. «El pueblo boliviano espera una reforma profunda de la justicia y ese debe ser el principal objetivo», afirmó.
Diego Ávila
La autoridad legislativa señaló que la Asamblea Legislativa mantiene la disposición de debatir las iniciativas necesarias para fortalecer el Órgano Judicial y remarcó que cualquier diferencia debe resolverse mediante el diálogo entre instituciones.
La declaración surge después de que Saucedo, en representación del Tribunal Supremo de Justicia, el Tribunal Agroambiental y el Tribunal Constitucional Plurinacional, anunciara que las tres instituciones remitirán una nota al Gobierno y al Legislativo exigiendo una respuesta a sus demandas presupuestarias y normativas.
Reforma de la Justicia
«Vamos a dar un plazo de 20 días para que tanto el Ejecutivo como el Legislativo puedan pronunciarse respecto a los proyectos de ley que hemos presentado. Caso contrario, nos veremos obligados a asumir medidas de presión que van desde un paro de 24 horas, un paro de 48 horas, un paro de 72 horas y, si es necesario, un paro indefinido», advirtió Saucedo.
El presidente del TSJ explicó que las autoridades judiciales demandan la aprobación de normas para garantizar la independencia financiera del Órgano Judicial, recursos destinados a la modernización tecnológica y la convocatoria a elecciones judiciales, además de un incremento presupuestario que permita atender la creciente carga procesal.
En ese contexto, Rodríguez reiteró que la prioridad debe ser encarar una transformación estructural del sistema judicial y llamó a las autoridades a construir consensos antes que recurrir a medidas que puedan paralizar el servicio de justicia. «La reforma de la justicia debe estar por encima de cualquier otra consideración», enfatizó.





















































































