El mundo ya dejó de discutir si la sostenibilidad es rentable. Ahora la discusión es de quién logra captar primero el valor que nos está impulsando hacia lo verde. Lo “Green” es, por supuesto, una estrategia de negocio. Por eso, alrededor del mundo han surgido espacios diseñados para conectar a quienes hacen negocios bajo esta lógica. Estos encuentros no nacen para ser solo un evento más; nacen porque las empresas que están apostando por la sostenibilidad, ya sea con economía circular, eficiencia energética o tecnologías limpias, enfrentan serias dificultades para encontrar compradores, inversionistas o socios que hablen su mismo idioma y compartan su misma urgencia.
La sostenibilidad, aunque no se crea, puede ser un mercado fragmentado. El propósito de las Ruedas de Negocio es esto, ordenar esa fragmentación, poner en una misma sala a quien tiene la solución y a quien tiene la necesidad, eliminando meses de búsqueda.
En Bolivia, esta misma lógica lleva ya quince años tomando forma. FUNDARES, la Fundación para el Reciclaje, Energía y Sostenibilidad que nace de CAINCO, ha concebido la “Rueda de Negocios Green” como una plataforma práctica para conectar la oferta y la demanda de soluciones sostenibles, acelerando las oportunidades comerciales entre empresas y actores del ecosistema, un escenario dinámico para sentarse a negociar.
Los resultados demuestran la madurez de este evento. En su decimocuarta versión, el encuentro contó con la participación de 100 empresas y concretó 493 reuniones de negocios, reflejando un alto nivel de vinculación verdaderamente efectiva. Asimismo, 10 empresas expusieron sus productos y servicios, fortaleciendo la visibilidad de soluciones y facilitando el contacto directo con potenciales clientes y sobre todo aliados estratégicos. Este ecosistema logró albergar a industrias de gran relevancia, operadores autorizados y empresas que buscan activamente un socio en temas de sostenibilidad y medio ambiente.
Lo realmente interesante de estos espacios es que no dependen de que el planeta entero se convenza de que vivimos una urgencia climática. Dependen de una realidad de mercado: cada vez más empresas, grandes y pequeñas, incluso los emprendimientos, entienden que sus cadenas de valor y sus stakeholders ya les exigen trazabilidad ambiental, que sus clientes finales cuestionan el origen de sus procesos, muchos también quieren saber cuál es el destino final de estos y que el capital internacional prioriza proyectos con impacto verificable por encima de las promesas.
La sostenibilidad dejó de ser una sección aislada o un párrafo en el reporte de gestión anual. Es el núcleo de la resiliencia. Este 9 de julio, cuando FUNDARES celebre la decimoquinta edición de su “Rueda de Negocios Green” en este 2026, la pregunta obligada que el sector empresarial debe hacerse no es si debe participar, sino cuántas oportunidades de negocio tangibles seguirán esperando, sin conectar, mientras decidimos dar el siguiente paso.















































































