Paraguay, Uruguay y Bolivia iniciaron una nueva etapa de Urupabol como un mecanismo de integración regional pragmático, orientado a fortalecer la cooperación, la complementariedad y la generación de oportunidades para sus pueblos.
Urupabol fue creado en Caracas el 25 de abril de 1963 en el marco de la representación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Ese mismo año, los tres países suscribieron en Asunción el acuerdo que dio origen a una comisión permanente para impulsar el comercio internacional. Posteriormente, el mecanismo promovió iniciativas como el mejor aprovechamiento de las vías de acceso al océano Atlántico y la creación de una flota multinacional fluvio-marítima.
Durante la reciente Cumbre del Mercosur, realizada en Luque (Paraguay), el Ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Fernando Aramayo, y los cancilleres de Paraguay y Uruguay suscribieron un comunicado conjunto para reactivar Urupabol. En esa oportunidad, Bolivia asumió la Secretaría Pro Témpore del mecanismo, desde donde coordinará el plan de acción anual y convocará al próximo encuentro trilateral.
La reactivación de Urupabol representa una oportunidad para fortalecer el papel de Bolivia como articulador de la integración regional, aprovechando su ubicación estratégica, la Hidrovía Paraguay-Paraná y los corredores bioceánicos para impulsar el comercio, las inversiones y el desarrollo productivo.
Es momento de dejar atrás la imagen de un «país tranca» y consolidar una visión basada en la integración, promoviendo la libre circulación de bienes, servicios y personas. Como miembro del Mercosur, de la Comunidad Andina y de Urupabol, Bolivia puede convertirse en un articulador estratégico entre los océanos Pacífico y Atlántico, fortaleciendo su economía mediante el comercio y la inversión.
La Hidrovía Paraguay-Paraná constituye uno de los principales activos para el comercio exterior boliviano. Con más de 3.400 kilómetros de extensión, conecta a Brasil, Bolivia, Paraguay, Argentina y Uruguay, consolidándose como uno de los corredores logísticos más importantes de Sudamérica.
El fortalecimiento permanente de esta vía navegable permitirá una conectividad más moderna y eficiente entre los países de la región, reduciendo costos logísticos, facilitando el acceso a los mercados internacionales e impulsando nuevas inversiones productivas. Su consolidación es clave para incrementar la competitividad y aprovechar plenamente el potencial exportador de Bolivia.
Según el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), en 2025 el movimiento de carga por esta hidrovía alcanzó 840.368 toneladas, de las cuales 726.407 correspondieron a exportaciones, generando un movimiento económico cercano a 388 millones de dólares. A través de esta vía Bolivia exporta soya y sus derivados, minerales de hierro, urea, yeso natural y otros productos.
Para el empresariado boliviano, Urupabol debe impulsar la integración comercial mediante la Hidrovía Paraguay-Paraná y fortalecer la coordinación con Chile y Brasil para desarrollar los corredores bioceánicos y otros proyectos de infraestructura logística que potencien el comercio regional.
Bolivia debe dejar atrás la imagen de un país marcado por los bloqueos y consolidarse como un país bioceánico, integrador y facilitador del comercio regional. Debemos fortalecer la integración regional aprovechando nuestra ubicación estratégica, consolidando a Bolivia como el heartland de Sudamérica y como el puente de articulación entre la Comunidad Andina y el Mercado Común del Sur.
















































































