De su botón izquierdo surgió el pase que dejó a Gabriel Martinelli frente al portero japonés Zion Suzuki.
El delantero del Arsenal quebró la portería nipona y evitó, justo antes de que sonara la campana, que la Seleção (2-1) fuera a una incierta prórroga el lunes en Houston.
Con el pase que permitió la clasificación a la ronda de los 16 mejores, Guimarães llegó a cuatro asistencias en igual número de juegos en la Copa del Mundo, una menos que el ocupante del primer puesto, el francés Michael Olise.
Pero sobre todo se consolidó como el mejor exponente del fútbol y las emociones de Carlo Ancelotti en el campo de una Canarinha que volvió a sufrir más de lo esperado, aunque encontró el camino para seguir soñando con el hexacampeonato mundial.
«Bruno es un jugador muy importante, muy constante en el juego, siempre aporta mucho tanto en defensa como en ataque. Ha dado una asistencia fantástica, estoy muy contento porque Bruno tiene un corazón enorme», lo alabó Carletto al término del encuentro en Houston.
‘El único que no puede faltar’
Como el técnico italiano, que ha hecho de la tranquilidad una de sus marcas registradas, el capitán del Newcastle, de 28 años, parece un témpano en el rectangular verde.
Se mantiene en calma en momentos de máxima presión, se desdobla para respaldar a sus compañeros en el mediocampo, Lucas Paquetá y Casemiro, ya la vez se suma a una ofensiva que ya ha anotado nueve goles en cuatro juegos.
Su función suele ser la de un centrocampista mixto, de ida y vuelta, pero su visión de juego y sus pases filtrados -cortos y largos- bien podrían merecerle el calificativo de armador.
Su capacidad para romper líneas le ha valido comparaciones con Dunga, el capitán de la selección brasileña tetracampeona en Estados Unidos 1994.
El exvolante es recordado por haber asumido la capitanía y buena parte de las labores creativas del equipo de Romário y Bebeto tras el flojo nivel mostrado por el 10 y líder de la época, Raí.
Como hace 32 años, la Seleção actual no goza de un armador o creativo clásico en buen momento, pues Neymar apenas debutó en el cierre de la primera ronda y no jugó ante los japoneses.
Guimarães «juega en silencio, corre con inteligencia y crea espacios para los que están delante. De todos los centrocampistas convocados, es el único que no puede faltar», escribió la columnista brasileña Milly Lacombe en el portal UOL.
Líder del vestuario
Ancelotti ha logrado exprimir el máximo del talento del mediocampista carioca, que aterrizó en Norteamérica como el mayor referente de un Newcastle que se quedó por fuera de los puestos europeos en la Premier League.
El italiano lo ha utilizado como titular en catorce de los 16 partidos en que ha dirigido a los auriverdes. Su hombre fetiche (dos goles, seis asistencias) se ausentó de los dos restantes por lesión.
Tras un paso destacado en el Olympique de Lyon, el rodaje en Inglaterra le abrió las puertas a nuevos roles con la camiseta nacional, que ha vestido en 47 ocasiones desde su debut con Tite a finales de 2020.
El propio jugador, que se dio a conocer profesionalmente con Athletico Paranaense, ha revelado que ahora forma parte del selecto grupo de líderes del vestuario de Brasil junto a experimentados como Alisson, Marquinhos y Danilo.
Todo un cambio respecto a su participación en el Mundial de Catar 2022, cuando apenas entró de suplente en dos encuentros.
Su valía se pondrá a prueba una vez más cuando la Seleção enfrente a los vikingos de Erling Haaland el domingo en East Rutherford, Nueva Jersey.
Carletto seguramente tendrá que modificar el mediocampo a raíz de la lesión de Paquetá, pero podrá estar tranquilo con la presencia de su Bruno.
«Sabemos que la presión de vestir esta camiseta es fuera de lo normal, no se puede comparar con la de ningún club», dijo Guimarães a CazéTV tras vencer a Japón. «Si alguien tenía dudas antes del partido de hoy, ya no las tiene».
(01/07/2026)














































































