En el marco de las medidas de alivio que implementó el Gobierno tras más de 50 días de bloqueos, la banca reprogramó, en menos de un mes, 46.000 créditos en el país por un monto aproximado de Bs 3.200 millones, informó este miércoles el secretario ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), Nelson Villalobos.
El 9 de junio, el Gobierno promulgó el Decreto Supremo 5630 que contempla una serie de medidas para brindar alivio a los prestatarios del sistema financiero que están afectado en su capacidad de pago debido a los conflictos sociales y bloqueos.
En ese marco, Villalobos aseguró que la banca cumple con la disposición reprogramando o refinanciando crédito para apoyar a los prestatarios que enfrentan dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras tras los efectos de la coyuntura económica.
“Hasta hoy, desde la vigencia del decreto supremo, ya se han procesado en el sistema bancario 46.000 operaciones, por un monto aproximado de 3.200 millones de bolivianos”, informó el secretario ejecutivo de Asoban en conferencia de prensa.
Lea más: Periodo de gracia y refinanciamiento, claves del decreto de reprogramación de deudas
Solicitudes
Asimismo, aclaró que el acceso a este mecanismo no es automático, por lo que los clientes deben acudir a su entidad financiera y solicitar la evaluación de su caso.
“No es un Decreto Supremo de aplicación automática”, enfatizó y explicó que, en cada caso, las entidades financieras realizan un análisis individual para determinar si el prestatario perdió capacidad de pago o enfrenta dificultades que justifiquen una reprogramación o un refinanciamiento conforme a la normativa vigente.
“Es importante que los prestatarios acudan a sus entidades financieras para que, si han perdido capacidad de pago o están confrontando problemas, sus solicitudes sean consideradas por los bancos”, señaló.
Además, recordó que el decreto incorpora medidas de alivio financiero vinculadas a las reprogramaciones y refinanciamientos, con el objetivo de facilitar el cumplimiento de las obligaciones crediticias de las personas y empresas afectadas por la coyuntura económica.




















































































