El presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) Abraham Nogales, dijo que su sector importa combustibles para provisión de sus asociados desde el año pasado, “pero no es una operación normal y es más paliativo”.
Nogales recordó que el sector productivo requiere unos 90 millones de litros de combustible para cada campaña y la importación directa, para quienes pueden anticipar el pago de esta operación, es mucho menor.
“Las condiciones no están dadas para que privados lo hagan abiertamente”, dijo Nogales en Unitel y explicó que hay muchos temas por ajustar, principalmente a nivel del Gobierno.
Explicó, por ejemplo, que actualmente obtener la autorización requiere un trámite que no es sencillo y se tiene que tener un registro para la manipulación del combustible y la importación pues la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) exige diferentes requisitos. “Son procedimientos anuales, no todos los pueden cumplir”, indicó.
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«No es suficiente»
“Es por eso que Anapo, como un servicio al asociado lo hace, aunque no es suficiente. No llegamos ni al 10% del requerimiento. Para cada campaña necesitamos cerca de 90 millones de litros y nosotros no llegamos ni a nueve”, detalló Nogales al remarcar que la provisión masiva de combustible solo depende de la estatal YPFB.
El lunes, el Gobierno promulgó el Decreto Supremo 5644, que autoriza de manera excepcional a personas naturales, empresas privadas y entidades públicas a importar diésel y gasolina para consumo propio o para su comercialización en el mercado interno, como parte de las medidas para enfrentar la crisis de abastecimiento de combustibles.
La norma establece que los carburantes importados podrán venderse en estaciones de servicio y otros puntos autorizados, pero sin subvención estatal, por lo que sus precios serán determinados por las condiciones del mercado.




















































































