A los canaleros, que perdieron dramáticamente sobre la hora ante Ghana en la primera fecha, solo les vale la victoria, en el estadio de Toronto, si quieren seguir soñando con pasar a la siguiente fase.
Por el contrario, una derrota los podría enviar a casa si coincide con un triunfo de Inglaterra sobre Ghana, que juegan horas antes en Boston.
«Croacia es una selección que en los mundiales anteriores ha hecho las cosas muy bien, somos conscientes de eso, pero nosotros estamos preparados para todo tipo de retos y el martes vamos a tener uno bastante difícil y complicado, pero estamos preparados», dijo el volante panameño Alberto Quintero.
En el Grupo L, Inglaterra y Ghana tienen 3 puntos, por cero de Panamá y Croacia. En la última jornada, panameños e ingleses se verán las caras el sábado en Nueva Jersey, mientras que croatas y ghaneses harán lo propio en Filadelfia.
A jugar sin especular
Panamá, el único representante de Centroamérica en el Mundial, participa por segunda vez en una Copa del Mundo tras Rusia 2018, donde quedó en último lugar sin puntos tras perder sus tres compromisos.
Ahora, quiere superar la fase de grupos, algo histórico para un país donde el fútbol compite con el béisbol y el boxeo como deportes más populares, y donde la liga local es semiprofesional.
Se espera que el partido sea un duelo por el control del esférico en el medio campo y con ambas escuadras buscando el ataque sin especular.
«Somos una selección que juega muy bien al fútbol (…) sabemos que ellos van a salir a buscar el partido y nosotros también», afirmó Quintero.
El problema para Panamá estriba en que el principal encargado en la distribución del juego, el centrocampista Adalberto Carrasquilla, es duda por una lesión muscular que arrastra desde finales de mayo y que ya le impidió debutar contra Ghana.
El futbolista de los Pumas de México, un enamorado del juego creativo de Modric, es una pieza clave en el equipo del seleccionador Thomas Christiansen, heredero del fútbol de toque desde su época en los años 90 en el FC Barcelona, donde coincidió con la leyenda holandesa Johan Cruyff y con Pep Guardiola.
Modric, eterno
Pero enfrente estará Croacia, que al igual que los canaleros llegan a la cita con la soga al cuello tras perder 4-2 con Inglaterra.
«Sé que las expectativas son altas por los dos últimos resultados en los Mundiales, y nosotros también tenemos expectativas muy altas», declara Modric antes de iniciar la competición.
Sin embargo, esas expectativas se irán por el sumidero si Croacia pierde y Ghana derrota a Inglaterra, lo que implicaría la eliminación de la escuadra europea tras dos mundiales consecutivos en el podio.
Los croatas no solo necesitan los puntos, también deben mejorar su imagen, sobre todo en defensa a balón parado.
Además, llegan con Modric que, a sus 40 años, disputa su quinto Mundial y está a punto de cumplir 200 partidos internacionales. Una barbaridad sólo para elegidos.
El jugador del AC Milan es el líder indiscutible de una selección que, bajo la batuta del técnico croata Zlatko Dalic, ha escrito sus páginas más gloriosas, junto a Ivan Perisic, Mateo Kovacic o Andrej Kramaric, con un subcampeonato en Rusia 2018 y un tercer puesto en Catar 2022.
Aunque Modric no estuvo fino ante los ingleses, donde fue sobrepasado en mitad de la cancha, estuvo gris y provocó un penalti en contra, su participación se anticipa crucial si los croatas no quieren llegar a la última fecha con el agua el cuello.
«Ya no tenemos mucho margen de error» y ahora ante Panamá y Ghana «tenemos que sacar buenos resultados para poder avanzar», lamentó Dalic.
(22/06/2026)














































































