Estados Unidos y otros 13 países expresaron su respaldo al Gobierno de Bolivia y advirtieron que los intentos de debilitar la administración del presidentede Bolivia, Rodrigo Paz, constituyen una seria amenaza para la estabilidad democrática de la región. La posición fue difundida este martes mediante una declaración conjunta suscrita por gobiernos del continente.
El pronunciamiento sostiene que las acciones dirigidas a socavar al Gobierno boliviano representan una “grave amenaza” para el orden constitucional y la institucionalidad democrática. Los países firmantes también alertaron sobre los riesgos que estas acciones generan para la estabilidad hemisférica.
Bolivia
Según el documento, una “minoría violenta” estaría intentando desconocer la voluntad expresada por la mayoría de los bolivianos en las recientes elecciones nacionales, situación que, a criterio de los firmantes, pone en riesgo la convivencia democrática.
La declaración fue respaldada por Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Canadá, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay y Perú, que coincidieron en la necesidad de preservar la institucionalidad democrática en el país.
Conflictos
El respaldo internacional se produce después de semanas de conflictividad social, bloqueos de carreteras y movilizaciones que afectaron el abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos en distintas regiones del territorio nacional.
No es la primera vez que Washington expresa apoyo a la administración de Rodrigo Paz. En mayo, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos condenó las acciones destinadas a “desestabilizar” al Gobierno boliviano y manifestó su respaldo a los esfuerzos para restablecer el orden y la estabilidad.
Respaldo
La nueva declaración refuerza esa línea de apoyo y se suma a otros pronunciamientos internacionales que han pedido preservar el orden democrático, rechazar la violencia y canalizar las diferencias mediante mecanismos institucionales.
El documento concluye con un llamado a respetar la voluntad popular expresada en las urnas y a evitar acciones que puedan profundizar la crisis política y social que atravesó Bolivia durante las últimas semanas.




















































































